Maestros del Arte Popular Colombiano
Donación patrimonial del Grupo Suramericana

En sus más de setenta años de existencia el Grupo Suramericana ha estado cerca del acontecer social promoviendo procesos que contribuyen a dar significado a la vida de las personas. El apoyo a las actividades artísticas, culturales y educativas ha sido factor fundamental en el desarrollo de su actividad organizacional que tiene como centro y esencia la expresión viva, creativa, apasionada del espacio y sus gentes.

En esta exposición, Maestros del Arte Popular Colombiano, donación patrimonial del Grupo Suramericana, el Museo Maja propone a los visitantes la posibilidad de descubrir el trabajo y la imaginación de artistas populares anónimos quienes han dedicado décadas a oficios que los identifican y hacen parte integral de sus días. La mayor parte de los hombres y mujeres presentes en esta exposición, artistas todos, han pasado buena parte de sus vidas alejados del mundo exterior, sin sufrir la influencia de las tendencias artísticas modernas, representan con la sencillez que viene del conocimiento profundo de su entorno, una imaginería original, propia, que identifica pueblos y regiones, y expresa el sentimiento de vidas enteras dedicadas a observar la naturaleza, los colores y las formas que nos rodean.

El Museo Maja tiene el orgullo de presentar a la comunidad de Jericó esta exposición, muestra tangible de nuestra historia y cultura.

Museo Maja

Arte, realidad e identidad
Museo Maja
Donaciones de artistas y empresas

Los Museos son instituciones activas y dinámicas que se caracterizan por albergar “objetos artísticos de la realidad presente y de la identidad más próxima”.

Desde el primer museo abierto al público en 1603 en Alemania el objeto de los museos fue conservar las obras de arte. La Revolución Francesa dio lugar a la creación del Museo de El Louvre como ejemplo de un nuevo concepto de patrimonio cultural que considera a los ciudadanos como principales beneficiarios. La función de los museos fue entonces: educar, conservar y promover el patrimonio que alberga por donaciones de artistas o empresas. En ese sentido los museos fueron los puntales del orgullo nacional por la misión encomendada: educar a los ciudadanos.

Con esta exposición, el Museo Maja se propone acercar a la comunidad algunas de las obras de arte que conserva. En su mayoría donaciones de artistas y empresas privadas como Sura y Bancolombia e igualmente obras en préstamo de la colección del Museo de Arte Religioso de Jericó. En esta exposición presentamos obras de Luis Fernando Peláez, Luis Caballero, Aníbal Gil, Humberto Chávez, Armando Villegas, Diego Figueroa entre otros artistas que hacen parte del patrimonio del Museo.

Con el objeto de ampliar el contacto de la comunidad con el universo del arte, en fechas que anunciaremos próximamente, el Museo presentará en sus salas exposiciones con temáticas y técnicas contemporáneas en dibujo, acuarela, paisaje, pintura abstracta y escultura.

Retratos & Esculturas
Gustavo Jaramillo
Donación del artista

En varias ocasiones Gustavo Jaramillo ha expuesto su trabajo en el Museo Maja. Según sus palabras ha realizado setenta y dos retratos en su vida de artista. En esta ocasión el Museo Maja presenta cuarenta y cuatro de aquellos retratos y ocho esculturas.

Pintores

Los retratos de los pintores son el resultado de años de seguirlos, de mirar sus obras; no se conoce a estos personajes como él los conoce de la noche a la mañana. Cada retrato es una muestra de conocimiento. La alegría burlona de Alexander Calder, la sutileza de Amadeo Modigliani o la fuerza gestual de Jackson Pollock están presentes en sus retratos. Cada pintor lleva, en algún detalle dibujado por Jaramillo, la intensidad de su obra.

Filósofos

En la medida en que Jaramillo narra aquello que lo une a cada personaje construye su propio retrato. Dibuja a Rosa Luxemburgo como si hubiera estado con ella en el calabozo en el momento sublime de su muerte; hubiera querido ser el enamorado de Camille Claudel; y quizá retratándolos presencia el dolor y la angustia de Hannah Arendt o de Walter Benjamin. Gustavo Jaramillo vive en cada uno de sus retratos.

Escritores

Con los escritores su relación es aún más estrecha, para escribir y para dibujar se requieren los mismos gestos, la misma concentración, el mismo conocimiento. Nada raro que en su lectura de una página por día no más de una, como asegura, Jaramillo haya recorrido la obra de Lorca, de Neruda, de Paz, de Sábato, de García Márquez y que entre sus ficciones y las de ellos se hayan concebido estos retratos.

Académicos

Héctor Abad Gómez, María Teresa Uribe, Carlos Gaviria nos miran desde la distancia de sus retratos. Dibujados a lápiz con suavidad para no herir el papel, en capas sucesivas que les dan vida, la obra de Jaramillo tiene la virtud de traerlos a esta sala y el Museo Maja el orgullo de presentarlos a la comunidad.

Presente
Talento y creatividad jericoana

 

La imaginación, el talento, las habilidades manuales, no se detienen cuando la creatividad y el ingenio desbordan. Por esta razón el Museo Maja, con la sugerencia y apoyo de reconocidos artistas jericoanos, lanzó a medidos del mes de mayo una convocatoria que invitaba a los habitantes del Municipio a enviar, para una exposición colectiva, trabajos artísticos o manuales realizados durante los dos primeros meses de la cuarentena. Estos trabajos deberían estar realizados en las siguientes técnicas: pintura, dibujo, grabado, escultura, técnica mixta, fotografía, audiovisuales en formato de video, talla en madera o piedra y manualidades.

La respuesta fue múltiple. Más de treinta participantes, entre artistas, artesanos y personas que durante el confinamiento sintieron la necesidad de expresar sus sentimientos más profundos en relación con la naturaleza, el retrato, la fantasía, la libertad, la expresión sencilla del día a día, la cultura, enviaron sus propuestas. La mayoría de los participantes envió más de una propuesta.

Por esta razón y por decisión unánime de los profesionales a cargo de la selección de las obras, y dado el nivel de compromiso de los jericoanos con la convocatoria se tomó la decisión de presentar en las salas seis y siete del Museo Maja obras de todos los participantes. 

Esta exposición es una muestra del talento y compromiso de los habitantes de Jericó con su Municipio. La posibilidad de presentarlos en sus salas es un orgullo para el Museo Maja. Bienvenidos.

1 Feb - 2020 / 25 Mar – 2020
ORBIS TERRARUM - Transformando el paisaje
Bairo Martínez
Instalación.

ORBIS TERRARUM - Transformando el paisaje
Bairo Martínez

 

Tallar el carbón con formas que no son las suyas, pasarlo a bloques e incrustar en ellos objetos de la cotidianidad de los mineros y sus familias: parrillas, estufas, cascos, pupitres, planchas, bateas, jaulas para canarios; recubrir con materia negra libros que narran la Historia de Colombia hasta crear una suerte de lindero entre el antes y el ahora; revestir con carbón objetos que no son otra cosa que presencias de mina; objetos que una vez impregnados de la materia negra se apropian del reflejo de otro que vivió o vive aun el riesgo del socavón y sus profundidades, y situarlos en un contexto de luz es el punto de partida de la obra de Bairo Martínez. Objetos cotidianos, corrientes, que el artista extrae de su entorno natural como el minero extrae el carbón, y al hacerlo evidencia metáforas de vida que bajo una luz de afuera, luz del día, abandonan su cotidianidad y se convierten en llamado de atención, punto de referencia de realidades lejanas y con frecuencia ignoradas.

El contexto, como parte integral de cada utensilio, determina la relación con él y su uso. Las texturas adheridas o moldeadas para crear otras formas, otras presencias, hacen de la materia negra una obra de arte. Bairo Martínez transforma el carbón, pone en evidencia su intimidad y, en ese trance, lo convierte en historia que narra la relación abierta entre forma, luz y sentimiento en confabulación con los utensilios. Es innegable que un diálogo directo entre realidad, público y artista está en curso.

Saúl Álvarez Lara 

Curador Museo Maja 

 

 

1 Feb - 2020 / 25 Mar – 2020
INSPIRACIÓN AUTOMOTRIZ
Alejandro Martínez Vanegas
Ilustración

INSPIRACIÓN AUTOMOTRIZ
Alejandro Martínez Vanegas

 

El arte trasciende los tiempos. Con el mismo principio de cuadrícula que Alberto Durero utilizó en el siglo XV para dibujar del natural los trazos iniciales de sus grabados y pinturas; Alejandro Martínez, hoy, en los inicios del siglo XXI, dibuja modelos de automóviles, modernos contemporáneos, aerodinámicos. Claro está, la tecnología que en los años de El Durero se identificaba en “La cámara oscura”, ha evolucionado a la tecnología de la virtualidad, que utiliza Alejandro Martínez en sus dibujos. Si en el Renacimiento se empleaban pigmentos naturales aplicados con pincel sobre madera y tintas de fabricación artesanal para la impresión de grabados en papel hecho a mano; en la posmodernidad se aplican técnicas industriales: marcadores indelebles y lápices en extensas gamas de color que permiten reproducir al detalle las tonalidades y volúmenes que la luz refleja en las carrocerías inmaculadas de los automóviles. Alejandro Martínez es un dibujante y diseñador aplicado a la reproducción, con su toque personal, de modelos que lo apasionan. Por su dedicación al dibujo, los automóviles que presenta en esta muestra parecen a punto del movimiento o, si prestamos atención, es posible que escuchemos sus motores cuando aceleran. Sería algo parecido a lo que escucharon los jericoanos el sábado 10 de mayo de 1924 cuando el primer automóvil, un Ford Modelo T que llegó dos semanas antes desarmado a Jericó, circuló por sus calles.

 

Saúl Álvarez Lara 

Curador Museo Maja

1 Feb - 2020 / 29 Mar – 2020
La fragilidad del paisaje
Maria Isabel Rincón Botero

La fragilidad del paisaje
Maria Isabel Rincón Botero

Heráclito advirtió, palabras más palabras menos, que la persona que se encuentra frente al paisaje hoy no es la misma que estará frente a él mañana y el paisaje tampoco. Lo dicho por el filósofo es una interpretación de fragilidad. Sin embargo, no solo el paisaje es frágil, la mirada también y, a pesar de su aparente inestabilidad, la luz y los colores cambian y las horas pasan; quien se encuentra frente al paisaje, quien lo mira, vislumbra la posibilidad de reconocerse en él. Este instante de reconocimiento, único y puntual, es el mismo que María Isabel Rincón recrea en sus obras. La fragilidad presente desde la elección de los materiales: papeles que la artista rasga, superpone y mezcla hasta alcanzar el momento, la hora, la tonalidad, la perspectiva; el procedimiento creativo que suscita la forma e insinúa la distancia; la luz y los brillos que incluyen la posibilidad de considerarlos integrados con formas estables, ventanas, que el paisaje precisa para ser visto, están al origen de ese instante de reconocimiento, único y puntual, que los paisajes de María Isabel Rincón, en su fragilidad, proponen. Sus paisajes son la expresión subjetiva de colores y contenido, de formas y continuidad que encuentran la posibilidad de reinventarse y, así mismo, reinventar la esencia de quien los mira.

Saúl Álvarez Lara 

Curador Museo Maja

1 Feb - 2020 / 25 Mar – 2020
VACÍO
Hernán Marín
Dibujo

VACÍO
Hernán Marín

Sobre la obra de Hernán Marín

La distancia, el silencio, el eco del vacío, son elementos que permean la obra de Hernan Marín. Estas características no solamente se evidencian a través del componente visual concreto, es decir, la imagen, sino también desde el territorio de lo invisible de la obra.  La distancia es marcada como una frontera donde la mirada es interrumpida por lo vaporoso en la imagen que hace de esta una apertura de lo inconcluso. 

La obra en general fluctúa en diversas composiciones de personajes, multitudes, paisajes, lugares, entre otros. Todas estas imágenes van nutriendo un aparato poético de lo nebuloso, puesto que la atmósfera que se devela en la obra, indica una extraña dialéctica entre algo que se está evaporando y algo que queda de ese acontecimiento; que es al mismo tiempo algo que permanece; una sombra o una huella que se juega en una especie de lógica temporal de un todavía - constante. 

La exploración en diversos materiales como soporte de la imagen, hacen evidente una búsqueda no solamente por plantear los límites o posibilidades del dibujo, sino además por explorar una estética, en la que la obra queda enmarcada en un desvanecimiento de la imagen; generando de este modo una tensión entre la imagen que se pierde y el soporte que recobra sentido o por lo menos hace presencia evocando un inquietante vacío. 

Dicho brevemente, una de las pistas para comprender el territorio artístico que pretende configurar el artista a través de su obra, sería pues, una especie de silencio que evoca la existencia y que se resuelve en la nada de un dibujo que se pierde así mismo, para mantenerse en un gesto del trazo.

Verónica Pérez

24 Ene - 2020 / 24 Feb - 2020
Humboldt, la selva y la vida.
Libros antiguos.
Hay Festival
Sede: ATENEO, casa de la música.

Alejandro de Humboldt
FILOSOFÍA Y POTENCIAS DE LA TROPICALIDAD

Alejandro de Humboldt (1769-1859), combinó investigación y expedición, estableciendo, de ahí en adelante, el puente necesario e indispensable entre viaje y conocimiento físico del globo. Esto se tradujo en el reconocimiento de asociaciones dentro de la diversidad de la naturaleza. Resaltando la dinámica de los vegetales, Humboldt escribió la Geografía de las plantas, trabajo de una importancia capital para el conocimiento de las condiciones de existencia en las que crecen las plantas en cada región de la tierra. Así, encontró en la selva tropical la intensificación más potente de la vida, la cual es posible en medio de asociaciones vegetales diversas, humedad, luminosidad y temperatura singulares, que devienen una región en la cual las mezclas extrañas permiten comprender el funcionamiento de la vida. Los libros de Humboldt producen una filosofía de la naturaleza tropical que es al mismo tiempo una filosofía del respeto a todas las formas de vida -absolutamente necesaria en estos tiempos de graves crisis en nuestra relación con el planeta- y, por este motivo, es decir, por su importancia en el presente actual, compartimos su fuerza bibliográfica para potenciar otras relaciones con el planeta y otros contactos con la diversidad de la vida.

Alberto Castrillón
Profesor Universidad Nacional sede Medellín

24 Ene - 2020 / 25 Mar - 2020
El taller arte dos gráfico, un lugar de encuentro y creación.
Grabado latinoamericano y libros de artistas.
Hay Festival.

Taller Arte Dos Grafico
Un lugar de encuentro y creación

Un día del año 105 dC, en China, Ts’ai Lun inventó el papel. Fue el primer paso para que artesanos, orfebres y dibujantes se acercaran al grabado. Sin embargo, solo hasta mediados del siglo XVI, cuando un orfebre grabador cubrió con tinta una plancha de metal marcada por los surcos del buril, limpió la tinta sobrante dejando únicamente la que se incrustó en los surcos y luego, con un rodillo, presionó sobre la plancha un papel humedecido, hasta que los surcos aparecieron reproducidos en el papel, que el grabado como método de reproducción múltiple se convirtió en arte. Con los avances en la técnica aparecieron otras formas de reproducción: el punteado, la aguatinta, la xilografía, el aguafuerte, la mezzotinta. Durante la primera parte del siglo XX la litografía y más tarde, a partir de los años sesenta, la serigrafía. La reproducción múltiple reveló la posibilidad de ampliar la circulación de las obras de arte. Movimientos como el surrealismo, el expresionismo, el cubismo, el dadaísmo, el fauvismo, el futurismo, el abstraccionismo utilizaron las técnicas de reproducción múltiple como medio para la divulgación del arte en todos los niveles de la sociedad.
El Taller Arte Dos Gráfico y la Galería Sextante han sido desde su fundación, a mediados de los años setenta, el lugar donde artistas nacionales e internacionales encuentran los espacios y el conocimiento para desarrollar y perfeccionar conceptos gráficos y ediciones numeradas de libros de artista con técnicas de reproducción múltiple. El Museo Maja se siente orgulloso de presentar esta exposición, una muestra única de la expresión gráfica contemporánea.

Saúl Álvarez Lara
Curador Museo Maja

30-Nov-19 / 7 P.M
Para mirar en silencio - Una retrospectiva.
Aníbal Gil.

Para mirar en silencio - Una retrospectiva.
Aníbal Gil.

“La acuarela debe pintarse no sobre el papel, sino en el papel”. Es una afirmación del maestro Aníbal Gil, según la cual es posible imaginar que la obra está en el papel o en el lienzo aun antes de que el artista la descubra. El papel, el lienzo, la piedra para la litografía o la plancha para el grabado, son el lugar, único, dónde la obra habita. Es allí donde el artista descubre con trazos, humedades, colores, pinceles, buriles o con el perfil de la pluma, aquello que, invisible, se encuentra en la superficie y pocos presienten, adivinan o imaginan. El contacto suave y a la vez profundo del pincel, la hendidura definitiva del buril, el trazo sin retorno de la pluma o la humedad que diluye, guiados por la convicción del artista, descubren en el papel o en el lienzo, la expresión que transmiten las manos o las nubes, la profundidad de las miradas, el paso del tiempo, el movimiento de los personajes, o incluso, la denuncia que sacude el día a día de las gentes.

“Para mirar en silencio”, exposición retrospectiva del maestro Aníbal Gil es un recorrido por superficies que llevan todo en ellas pero necesitaron del artista, su imaginación, talento y trazo para salir a la superficie y mostrar, no lo que el artista agrega, sino el lenguaje que narra su relación con el arte. Aníbal Gil propone mirar en silencio, porque en el silencio, como en las superficies anteriores a la obra, está todo. Descubrirlo es la tarea a la cual Aníbal Gil se ha aplicado durante más de sesenta años…

Saúl Alvarez Lara

Nov-30 / 7 P.M
Cargando destinos.
Jaime Mesa.

Cargando destinos.
Jaime Mesa.

Las esculturas de Jaime Mesa son la representación del drama. Cada día, desde la primera luz hasta la última, la incitación al drama, entendido como representación vital del destino, se instala entre el oficio del escultor y el sentimiento del creador. El cemento y el hierro, la estructura en metal que procura el equilibrio, las texturas pulidas y sin pulir, los detalles mínimos y la evocación de representaciones orgánicas, vivas, toman forma en las obras que el escultor enfrenta en su estudio. Enfrentamiento que hace del drama la condición esencial de su día a día. Cada escultura es representación de un destino, y si el destino es ineludible, las esculturas de Jaime Mesa encuentran su interpretación en el drama que escenifica la unión vital entre forma, materia e imaginación. El drama, en “Cargando destinos”, se expresa desde los dibujos preparatorios con la fuerza del grafito, el trazo indefinido en apariencia y la precisión del lugar que ocuparán el volumen y la materia en el espacio, punto de origen del drama. Todo drama requiere de una puesta en escena que, en la obra de Jaime Mesa, viene de destinos pasados y se proyecta con la propiedad de quien conoce de materiales, texturas, herramientas y es fuente inagotable de creación. El drama en este momento de su obra es cargar con destinos que fueron y serán porque uno es lo que siempre ha hecho.

Saúl Álvarez Lara

30-Nov-19 / 7 P.M
Han venido del Oriente para adorarle
Pesebre Bíblico.
Lenis Agudelo y Luis Fernando Monsalve.

Han venido del Oriente para adorarle
Pesebre Bíblico.
Lenis Agudelo y Luis Fernando Monsalve.

Los Reyes Magos

 “Nacido Jesús en Belén de Judá, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: ‘¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y venimos  a adorarle’. Al oírlos, Herodes convocó a  los sumos sacerdotes y escribas, para saber el lugar donde  había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: ‘En Belén de Judá y así está escrito por el profeta: ‘Y tú, Belén de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.
Entonces Herodes llamó aparte a los magos y enviándolos a Belén, les dijo: Indagad sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir yo a adorarle. Ellos, se pusieron en camino, y la estrella  iba delante de ellos, hasta que  se detuvo encima del lugar donde estaba el niño.
Entraron en la casa; vieron al niño con María, su madre, y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, regresaron a su país por otro camino”.

Evangelio de San Mateo. Capítulo 2, Versículos uno al doce.

30-Nov-19 / 7 P.M
Vestigios.
Sergio Bedoya.

Vestigios.
Sergio Bedoya.

La atmósfera se pliega en un crujido casi silencioso y la montaña habla a su

manera con la bruma que se asienta. Las estrellas se esfuerzan por alumbrar

entre el cielo claro de la noche y, aunque no veo el río, escucho la violencia

espumosa de sus venas.

Frágil relato de mundo, herida abierta que arde momentáneamente en una 

descarga eléctrica.

En esta convulsión sinfónica, caen por los acantilados ciudades y fronteras;

sucumbe la palabra entre la marea y retoña una naturaleza nueva.

Carmela Cuéllar Bedoya

Artista plástica

30-Nov-19 / 7 P.M
Scherezada.
La palabra infinita.

Scherezada.
La palabra infinita.

La esposa del Sultán Schahriar fue infiel. No encontrando otra manera de castigar tal ofensa, ordenó a su Visir que decapitara la infiel, mientras él, a su vez, decapitó las mujeres de la corte de la Sultana por sospecha de confabulación. Dolido por la pena decidió que cada día esposaría una doncella del Reino, la cual haría decapitar a la mañana siguiente para prevenir de tal manera una posible y nueva infidelidad. La hija mayor del Visir, una joven hermosa e inteligente, llamada Scherezada, conmovida por la tragedia que había caído sobre el Reino, dijo a su padre que tenía un plan para evitar que el Sultán continuara con su cruenta decisión. De mala gana el Visir permitió que Scherezada se convirtiera en esposa del Sultán. A partir de esa primera noche y hasta despuntar el sol Scherezada narraría al Sultán una historia que lo mantendría en vilo hasta la noche siguiente cuando continuaba la narración de la historia suspendida el amanecer anterior. Mil y una historias con personajes como Aladino y la lámpara maravillosa, Simbad el marino o Ali Babá y los cuarenta ladrones, escuchó el Sultán durante Mil y una noches hasta que, prendado por la imaginación e inteligencia de Scherezada y perdidamente enamorado de ella la pidió en matrimonio.

“La palabra infinita”, exposición de carteles con el apoyo de Comfenalco, hace  homenaje a Scherezada, la cautivante contadora de historias, protagonista de una de las obras más importantes de la literatura universal: “Las mil y una noches”.

5-Oct-19 / 7 P.M
Los espíritus de la fotografía.
Horacio Marino Rodríguez.

Los espíritus de las de las fotografías

Horacio Marino Rodríguez Márquez nació en Medellín en 1866. Fue un sujeto moderno, un hombre que amaba cultivarse a sí mismo. Sin títulos universitarios, logró ser un destacado profesional en distintos campos gracias a su férrea disciplina de estudio autodidacta. Siendo adolescente aprendió al lado de su padre el oficio de tallar el mármol, luego se aficionó por el dibujo, la fotografía y el grabado, logrando fundar revistas y publicar artículos y textos sobre arte y fotografía. Poco a poco se fue convirtiendo en constructor, arquitecto e ingeniero, mientras que ofrecía clases en diferentes instituciones como en la Escuela de Artes y Maquinaria (antigua Escuela de Artes y Oficios) y la prestigiosa Escuela de Minas. Horacio Marino fue entonces artesano, fotógrafo, artista, escritor, intelectual, maestro y un profesional en el diseño y elaboración de edificaciones. Murió entre el 30 de marzo y el 1 de abril de 1931.

De su obra fotográfica, exponemos los negativos en bruto, como una muestra de su creación artística, de su pericia y de su saber, de su capacidad para ensamblar cuerpos y miradas, y de su gusto por una mezcla euroamericana de muebles y objetos en la escena donde se crean los espíritus de las fotografías, de aquellas imágenes que permiten denominarlo: un fotógrafo de la Belle - Époque.

Hoy podemos adjudicar a Horacio M. Rodríguez, fundador de Fotografía Rodríguez, alrededor de 12.000 fotos de las 200.000 que tiene el archivo que custodia la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. La fotografía analógica nos ofrece dos realidades visuales: la de los negativos, con objetos y seres que dan la sensación de inmaterialidad, de una especie de abstracción ante la pesadez de la materia; y la realidad de los positivos, en la cual sentimos la certeza de los volúmenes y las cosas del mundo. Los negativos parecieran pertenecer a un género narrativo de ficción e inverosimilitud. Los positivos pretenden ofrecer a la mirada la certeza del documental, del “rastro cierto y verdadero”, del “testimonio original”. 

 

Investigación, textos y curaduría Juan Camilo Escobar Villegas, Profesor Titular de la Universidad EAFIT.

5-Oct-19 / 7 P.M
Una explosión de color.
Juan Gzz Uribe

Explosión de Color

Juan Gzz Uribe es un artista visual independiente. Su obra explora la individualidad del ser humano desde una temática figurativa. “Una de las estrategias conceptuales que quiero transmitir, es la representación de las emociones desde la perspectiva de la atmósfera cotidiana del ser humano, su introspección, o su intimidad. En mi trabajo uso una paleta intuitiva de colores, con la que intento romper algunas convenciones de la pintura figurativa tradicional. No hay un discurso premeditado detrás de cada obra, es la actitud no verbal de los personajes, la que incita la conversación con el público... e intento que sea éste quien adivine el diálogo a través de su experiencia individual con ella”. 

“Juan Uribe, Medellín 1968; pintor formado en Barcelona (España), Londres (Inglaterra), y Nueva York, que expone individual y colectivamente desde 2006. Retratista formidable, que desnuda el alma de sus personajes en cada brochazo con manchas coloridas y desafiantes”. 

Marta Villafañe Directora del Museo Juan del Corral Santafé de Antioquia, 2019 Juan Uribe 

5-Oct-19 / 7 P.M
SOLAR
Jorge Gómez.

Solar, los árboles que mueren con flores. Tributo a Van Gogh Jorge Gómez

¿Qué sucede después de la muerte? Esta pregunta se la han hecho los seres humanos de todas las culturas y tiempos. Las religiones han aportado sus respuestas. Para casi todas hay un más allá en el que morir es un tránsito de la esencia del ser hacia otro tipo de estado. Los relatos religiosos nos han dado solaz y han servido para calmar la angustia y el sinsentido que generan la posibilidad de ser, simplemente, algo que sucede entre dos nadas; de que nuestra existencia puede llegar a un cese total. ¿Y cuál es el origen de la vida? En el siglo XIII muchos europeos creían que los gansos se originaban en ciertos abetos que habían tenido contacto con el agua del mar. Viajeros que venían de Oriente contaban que ciertos árboles tenían frutos, parecidos a melones, que contenía carneros completamente formados. Y en el siglo XVI el médico Paracelso describió la generación espontánea de ratones, ranas, anguilas, y tortugas, a partir de agua, aire, paja, madera en descomposición y otros materiales. 

A la luz del pensamiento racional y científico moderno, esas maneras de entender los procesos vitales resultó obsoleta y absurda. Sin embargo, fueron los propios padres de la química y la física modernas quienes enunciaron el principio de que “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”. Es, sin duda, una manera más sofisticada de entender los procesos concernientes a la vida. Pero la idea de la “transformación” permite articular y conectar formas de conocer que, en principio, son irreconciliables. 

En la serie “Solar” de Jorge Gómez (realizada entre el 2015 y el 2019), el artista parte de la observación de su entorno inmediato. En ese terreno que tiene afuera de su estudio, identifica un proceso profundamente conmovedor: árboles enormes que se están muriendo, pero que florecen en el último momento. Un último estallido de vida y color que acontece antes de la muerte definitiva. El afán mismo y misterioso de la vida por mantenerse. 

Es ese fenómeno –sobrecogedor, poético, bello y existencial al mismo tiempo– el que le sirve de punto de partida a Gómez para esta serie. Las pinturas, como el hecho mismo de ese florecimiento premortem tan particular, son potentes: están cargadas de sentido, son fuertes y expresivas. En su materia pictórica conviven formalmente toda una serie de recursos plásticos que son una metáfora de los procesos vitales: luces y sombras; ocres y azules; verdes y rojos; claros y oscuros; líneas y puntos; rayas y golpes; materia y vacío; ausencia y presencia; formas y horizonte. ¿Acaso no son palabras que sirven para describir la vida de alguien? Es esta reflexión, brillante y profunda como las flores en las pinturas, la que nos saca distintos después del diálogo que propone Gómez con “Solar”. 

Conrado Uribe 

5-Oct-19 / 7 P.M
Lo humano y la naturaleza, entre lo figurativo y el expresionismo
 -Una retrospectiva-
Rodrigo Loaiza.

“Lo humano y la naturalerza, entre lo figurativo y el expresionismo” Una retrospectiva

Por su inquebrantable decisión de pintar, Rodrigo Loaiza no necesita de alabanzas o estímulos vanos. 

Quizá, sin advertirlo, sus obras ofrecen una ligera afinidad en el empleo de la línea y de la forma, con obras de Orozco y de Picasso, aunque éstos y otros artistas admirados por él, están tan alejados de su propia creación. 

La suya es una pintura simplificada hasta el extremo y en su proceso sacrifica la anatomía, las proporciones internas, exagerando las partes con extraña elegancia. Loaiza es un artista figurativo que se siente impulsado a dejar constancia de los fenómenos sociales que lo rodean: sus Maternidades, sus campesinos, los trabajadores y obreros que cargan con sus angustias e impotencias, los representa con discreción, sin violencias visuales, bien sea en la técnica de la acuarela o del óleo. 

En su pintura se advierte, además, un sentimiento plástico escultórico, que lo fuerza a conformar soluciones como si modelara en arcilla o esculpiera la piedra o el mármol. 

Jorge Cárdenas 

5-Oct-19 / 7 P.M
La gran Colombia
Sandra Mack Valencia y Patricia Iranzo.

5-Oct-19 / 7 P.M
La gran Colombia
Sandra Mack Valencia y Patricia Iranzo.

La Gran Colombia o el sueño de la belleza entrelazada es un proyecto artístico donde se destaca la historia de los países y del mestizaje. La dialéctica contemporánea y viva de las adhesiones a otros territorios y culturas.

De ahí viene la idea humanística de “dos manos en un retrato” que posee la inmediatez de los trazos y la actualidad del tema. Junto con la oportunidad y la circunstancia de vida de dos artistas que viven, se encuentran y trabajan en Nueva York, surge la necesidad de expresar un tema y asumirlo como lo haría un viajero que toma notas y las comparte; aquí se muestra la experiencia del mestizaje de una manera simple y sin pretensiones éticas o didácticas, el gesto de la inmediatez del bosquejo se mantiene, así como las anotaciones que hacían en sus cuadernos los impresionistas en los cafés nocturnos en París.

“La Gran Colombia” es un término histórico que contrasta en esta exposición de pintura con la frescura de los trazos y los colores de unos retratos con connotaciones identitarias. En ellos se siente la modernidad amable que reactualiza la idea del retrato y que hace pensar en las distintas cohesiones humanas que se dan ahora en el mundo.

El gran formato se acerca a los trabajos hiperrealistas que en los últimos tiempos algunos artistas realizan; no es un trabajo hiperrealista y sin embargo es el realismo de colores planos que se adhieren a toques de pintura minuciosos en las

formas. Se trata del realismo colorista americano. Porque esos colores son los colores de un imaginario cultural y de un sentir alegre y ligero del trópico: amarillo, verde, rojo…; colores netos que muestran la vegetación amazónica - "salvaje"-. Las ramas se adhieren a las texturas o a las camisas, se ve que se ha tomado nota minuciosa del paisaje que identifica y también de las cosas culturales de los ancestros. Cómo, y a la manera del Gótico del Norte de Europa, se agrega algún vegetal que da cuenta de la región, del paisaje o del entorno, esta vegetación surge o se presenta en el plano de una manera amorosa y tímida.

La fuerza gráfica de este trabajo se nutre de la dualidad que determina la obra: el trazo espontáneo de Patricia (gestualidad y formato expresionista) y el detalle casi orfebre y medieval de Sandra que termina dando una profundidad mística a la obra. Queda para el espectador la inmediatez de estos gestos unidos en la realidad del papel. La fuerza y reflexión de unos apuntes en un único retrato entre dos.

Amparo Macías Pérez/ Sept. 7. 2019

Sobre hierbas.
Pinturas de Fredy Alberto Agudelo.

La verdad óptica del paisaje.

La relación mística y dialéctica que establece Fredy Agudelo con la naturaleza silvestre (su entorno) es el eje de apoyo de su pintura paisajística. Y cuando la actitud naturista es la que precede y propicia la obra, uno supone su fuerza y trascendencia. Porque aquí no se trata solo de la representación del paisaje y sus variantes; es el reflejo que se ajusta y se apropia a través de la empatía y respeto por la naturaleza.

El paisaje se convierte entonces en una suerte de identidad pictórica por medio de la observación y admiración de la misma naturaleza, la detención fiel al detalle y su conocimiento. El resultado es una realidad óptica lograda con la luz tropical y el cielo cálido de las mañanas. Aquí se siente la libertad amable de los árboles que parecen cobijar al espectador; un momento de reposo antes de continuar el camino, no en vano se percibe el acercamiento de una hoja o una rama, su luz destellante que parece acoger al más desprevenido.

De tal forma, los vegetales que sostienen el verde y el azul, son la realidad de las telas que se imponen al ojo y se incorporan a la inmediatez del ambiente y del espectador, una suerte posible que configura la exterioridad, una especie de casa o cobijo que completa la misión de lo real. 

Sin temor a equivocarse se puede afirmar que su obra es una verdad óptica, artística y factual. Aquí se cumple la representación absoluta de la realidad plástica.

Amparo Macías Pérez

 2019

SILUETAS
Pepe Toledo.

El conjunto de esculturas de Pepe Toledo ofrecen no solamente sensuales formas que se proyectan en el espacio sino que incluyen una amplia gama cromática evidenciada en las superficies de tonos claros y vivos.  Los formatos varían pero siempre las estructuras conservan y proyectan un carácter monumental.  Esto se ha podido evidenciar en obras a gran escala que hoy se encuentran en Estados Unidos, Panamá y Colombia.

El material que Pepe Toledo maneja es el hierro.  Un elemento que por su naturaleza es poco maleable y en cambio es fuerte y pesado.  Sin embargo, sus esculturas parecen desafiar esas características y se proyectan en el espacio con apariencia de liviandad, desenvolviéndose igualmente con gran agilidad y recursos espaciales.  Muchas de las obras se comportan como serpentinas en el espacio, no solamente generando dibujos en el aire sino consiguiendo formar un juego fluido entre llenos y sobre todo vacíos.  Su escultura está hecha para ser observada desde distintos puntos de vista.  El espectador puede recorrerla a su alrededor y estas irán abriendo y cerrando sus formas a medida que la mirada gira.

Estas obras aparentemente sin peso y multicolores han podido recorrer ferias de arte internacionales en Bogotá, Cali, Medellín, Miami y Lima.  Asimismo se ha presentado en exhibiciones individuales en instituciones y museos de Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga, Ibagué, Roldanillo, Medellín, Pamplona (Norte de Santander) y Cali.

La presencia de las esculturas de Pepe Toledo en esta exposición ilustrará sobre la evolución de las obras y las ideas que le animan.  Acorde con el deseo del artista quien ha declarado: “El proceso de crear y darle vida a un pedazo de hierro es una aventura donde dejo correr mi imaginación, en donde mi mano se transforma en un vehículo sometido al poder del lápiz que viaja para crear formas.  Es un proceso en donde acaricio el metal viejo y oxidado, que en un principio fue fuego y, luego, lámina triste y vacía, para darle color y vida”.

Miguel Gonzalez, curador.

En el Egipto antiguo el bordado era considerado como una de las artes de represen tación. Las posibilidades de embellecimiento con que favorecía tapices, adornos, tú nicas o piezas de vestido en algodón, lino, lana, seda o cuero, ponían en evidencia la perfección técnica. Durante el Renacimiento, el arte de bordar fue conocido como pintura de aguja por la sutileza en el tratamiento de las formas; por la combinación y mezcla de colores posible en degradados y sombras, por la inclusión de hilos de plata y oro en las composiciones; por la exquisitez y variedad de texturas y detalles derivados de su aplicación. La pintura de aguja no imitaba la técnica aplicada en el lienzo por los grandes maestros, era un medio de expresión por derecho y con técni ca propia. Para Luz Elena Castrillón, pintora de aguja, los hilos, los colores, las agujas, el dedal, las tijeras, la paciencia en la ejecución son aliados e inspiración, complemento ideal para una vida dedicada a la investigación y a la creación. Los bordados circulares comienzan en el centro y avanzan hacia el exterior en pun tadas consecutivas que se entrelazan y se integran, crean texturas, ritmos, sensacio nes y profundidades con precisión. Como las mandalas, los bordados circulares son la representación de un Universo que toma forma en los colores y en las sugerencias de lo visto o de lo que estamos próximos a ver. La pintura de aguja trascendió el tiempo, los bordados circulares de Luz Elena Castrillón, su Universo, también... 

Saúl Álvarez Lara 

La línea es el paisaje.
 Tintas de Serge Herbiet Sovet.

La línea, extraña criatura que une puntos, delimita superficies y redondea orificios. La línea también es hilo conductor del pensamiento, un camino en dirección a una verdad preestablecida. Vivimos rodeados por la misma línea, una línea que jamás alcanzaremos, una línea que nos invita a visitar mundos imaginarios y reales, extravagantes y violentos. Es la línea de horizonte, la línea del paisaje, la línea que solamente podemos alcanzar con nuestra imaginación, con nuestros sueños o nuestras pesadillas. Sobre esta línea reposan presupuestos e ilusiones de un mundo mejor o peor, profundamente per sonal, idealizado, magnificado, representado. Con ella jugamos, es el tablado del teatro de nuestras derivas emocionales; en ella viven y bailan y cantan seres inalcanzables en comarcas que solo podemos imaginar, crear o recrear dependiendo de nuestros estados anímicos. Es la línea de la vida, es nuestra, individual, permanente, indestructible y en ella caben todos nuestros paisajes. La línea es el paisaje. 

Serge Herbiet Sovet

Beatriz López. "Vacas Sagradas"
 Técnica mixta.
Junio - Julio.

Vacas Sagradas
Beatriz López

 

Cerámicas y pinturas de Beatriz López.

Cuando dos palabras que no tienen por qué unirse se encuentran por primera vez en una frase y a partir de ese encuentro proponen una idea o crean un significado aparece la poesía. Sucede lo mismo cuando una obra de arte y un objeto se unen en un instante inesperado, entonces aparece la invención, la fábula que propicia la creación. Esa unión inesperada es fuente de historias, sobre todo cuando las partes del cruce son un mamífero vacuno, pacífico, silencioso y sosegado que rumia sin cesar; y el otro, algunas de las grandes obras de los maestros del arte. ¿Qué puede suceder cuando el vacuno sosegado se cruza con “Los amantes”, la pintura de René Magritte; o cuando el cruce es con “La danza” de Henri Matisse; o cuando “La noche estrellada” de Vincent van Gogh, se encuentra reproducida en el lomo de un mamífero vacuno que, además, asume los colores dominantes de la obra en lugar de su piel original, ¿qué sucede? Sucede todo lo imaginable. La vaca, porque es de ella de quien se trata desde el inicio de este párrafo, sale de su contexto rumiante, pensativo y sosegado para convertirse en única. Cada una de las veinticuatro vacas que Beatriz López presenta, es única, como la obra de arte que lleva en su lomo; y en su “unicidad” es sagrada. Entonces es fácil comprender por qué para Beatriz López quien, con aplicación d e maestra del arte, de pintora consumada, copió en el lomo de cada vacala obra de un maestro de la Historia del Arte, sus vacas dejan de parecer mamíferos rumiantes y sosegados para convertirse en “Vacas Sagradas”. Únicas.

Saúl Álvarez Lara.

Luis Loaiza
Colores Urbanos
Pinturas.
Junio - Julio.

Colores Urbanos
Luis Loaiza

 

Loaiza pinta lo que según sus palabras ve desde las lomas que rodean la ciudad. Una ciudad que puede ser Medellín, es Medellín, o quizá es aquella que deambula por su imaginario y le permite transitar por calles de colores con fachadas que cambian según la esquina, la terraza, la ventana o la hora. A pesar de que la luz tiene incidencia en los colores que nos rodean, en los ladrillos, las flores, las plantas; en los tonos arbitrarios de las puertas o fachadas, incluso en el estado de ánimo de las gentes, la pintura de Luis Loaiza obliga a transitar por una ciudad distinta, donde la vida corre a la par con los trazos de su pincel; donde el pavimento y las casas y las aceras cambian de color y cuál más vivaz; una ciudad donde no se ven parroquianos porque están a punto de salir a festejar el color.

Hockney y Van Gogh, por el color del primero y la exuberancia del segundo, aparecen en esas calles que solo suceden en el imaginario del artista, porque ni en la forma ni en el color esas vías existen; Loaiza dice, es un pintor de taller, al contrario de sus dos paradigmas, ambos pintores de exterior él es pintor de taller; y es allí, en el taller, donde la imaginación desborda, “reconstruye”, dice, el subir y bajar por las calles empinadas de su vecindario. El color es una herramienta, asegura Loaiza, pero ¡qué herramienta! y qué manera de servirse de ella para llevar a los espectadores a lugares que seguramente no han creído posibles. En los “Colores Urbanos” de Loaiza es posible ver la Medellín que conocemos, pero también es posible ver la ciudad que soñamos, la ciudad donde vivimos, la ciudad donde el color desborda los límites de la imaginación…

 

Saúl Álvarez Lara

Carlos Agudelo de Castro
REDES Y RITMOS CROMÁTICOS EN EL ESPACIO
Pinturas.
Junio - Julio.

REDES Y RITMOS CROMATICOS EN EL ESPACIO
Carlos Agudelo Castro

 

“Todos los fenómenos se pueden experimentar de dos modos. (Exterior e interior) Estos dos modos no son arbitrarios, sino que van ligados al fenómeno y están determinados por la naturaleza del mismo o por dos de sus propiedades: exterioridad-interioridad.”

- Punto y Línea sobre el Plano – Vasili Kandinsky-

Bajo la influencia de la Bauhaus de Dessau, y como consecuencia de las nuevas visiones del espacio que surgen después de la Primera Guerra Mundial, surge un movimiento artístico de origen romántico- expresivo, el arte abstracto, que se materializa en una visión conjunta entre lo racional y lo comunicacional, y deja espacios libres a la interpretación individual del espectador de acuerdo a sus vivencias y experiencias particulares. Este planteamiento lo retoma el maestro Carlos Agudelo en la muestra que hoy nos presenta en el Museo Maja, con tres ingredientes particulares en su materialización.

El formato: la obra, de un modo casi mágico, ubica al espectador en dos perspectivas de observación: las grandes telas-lienzos, ubicados estratégicamente en espacios externo a la sala de exposición, que permite al espectador sumergirse dentro de la composición para recorrerla; y el pequeño formato, que ubica al espectador como observador externo y planímétrico que abarca la totalidad de la obra en una inmediata mirada.

La composición: el color y el espacio son protagonistas de su temática. A la manera de Kandinsky, el punto como elemento mínimo del espacio se liga mediante las líneas como su máxima expresión mediante un movimiento rítmico que descompone el espacio como una totalidad. El color refuerza la percepción de volúmenes, a partir del cromatismo y sus contornos, que vibran en la construcción de una escala perfecta de tonos como composiciones musicales que proclaman su totalidad gracias a la armonía de las proporciones. Y es que las obras de Carlos son como sinfonías de color que en un dialogo de superposiciones, nos permite entender que, en las redes espaciales, la línea es solo una referencia al límite.

Finalmente, está el oficio, un virtuosismo particular que enfatiza la agudeza de la mirada, con una gran capacidad de abstracción y un amplio mundo racional para recomponer lo sintetizado, con una intensión poética puesta al servicio del espectador, a quien sin duda la composición lo llevará de obra en obra descubriendo sus particularidades; y como los blancos de fondo son en realidad los momentos sugeridos de silencio, las conexiones realizadas entre unas y otras completan la sinfonía de la percepción.

En muy raras ocasiones se nos da la posibilidad de comprender en el conjunto de una obra presentada, la totalidad de la búsqueda de un artista desde su hacer (proceso). Están las piezas originales, las digitalizadas, las aumentadas, los estampados y las mesas, todo lo cual muestra las posibilidades de construcción del mundo digital.

Sin duda, esta exposición es un espacio para el encuentro con nosotros mismos, dado que las piezas nos acercan a una percepción evocadora del mundo; nada está determinado, nada es absoluto, es el mundo del ensueño compartido para nuestro propio disfrute.  

Mauricio Hincapié Acosta

Curador

Colección de Artes Visuales

Museo Universitario, Universidad de Antioquia

Alejo Santamaría. "De la Piedra al Viento"
 Instalación.
Junio - Julio.

De la piedra al viento
Alejo Santamaría

 

La memoria va encontrando su camino.

Los petroglifos de Alejo Santa María Uribe.

Después de trajinar durante años los senderos de la Sierra Nevada de Santa Marta, de conocer de cerca las etnias wiwa y kankuamo y de descubrir que los Jalekas grabados en la piedra representan el espíritu ancestral convertido en historias de todo lo que existe sobre la tierra y en el pensamiento; después de ver que el tiempo y quizá también el viento han mitigado las historias grabadas hasta dejarlas visibles solo para algunos; después de comprobar que Alejo Santa María es uno de ellos, la posibilidad de descubrir los grabados, petroglifos, en la piedra a la luz del día y solo a determinadas horas porque algunos, debido a la orientación de la luz, no son visibles, fue fascinante por la revelación de figuras e historias que pasaron desapercibidas durante años.

Con una hoja de papel mantequilla cubriendo la piedra Alejo Santa María frotó la superficie con grafito hasta ver aparecer, marcada en la hoja, la figura accidentada y rugosa del Duanabojo, el pelícano, primer petroglifo convertido a un lenguaje gráfico contemporáneo. Fue así como sucedió el descubrimiento que lo llevó, no solo a la interpretación de los petroglifos sino a la búsqueda de una propuesta visual y formal que le permitiera representar los Jalekas ancestrales. La versatilidad de los grafismos y la aplicación de técnicas y materiales que van desde el alambre y la madera, hasta la escultura, la pintura, la impresión digital, la fotografía y sobre todo la voluntad de integrarlos a sus lugares de origen, ha instalado los petroglifos en el universo del arte contemporáneo y al mismo tiempo los ha restituido a sus piedras ancestrales.

Saúl Alvarez Lara.

Magaby Cabreio. "Paramus Vitalis".
 Dibujo - pintura.
Junio - Julio.

PARAMUS VITALIS
Magaby Cabreio

 

El páramo  es un ecosistema vital para la región andina que regula el ciclo hidrológico, el almacenamiento de carbono atmosférico, y sirve como corredor biológico para diversas especies de flora y fauna.

En pocas décadas, hemos desecado gran parte de los humedales, talado bosques de ribera, se han estrechado, amurallado y rectificado los cauces de los ríos, construyendo centenares de grandes presas obstruyendo la continuidad del hábitat fluvial. Se ha contaminado y sobreexplotado  acuíferos y ríos, que ya ni siquiera llegan al mar. En nombre del “progreso”, hemos ocasionado un desequilibrio en la sostenibilidad del ciclo hídrico, haciendo del medio acuático continental el que registra la mayor proporción de especies extinguidas o en extinción. La salud de los ecosistemas acuáticos, no sólo afecta a la biodiversidad, sino que agrava dos de los grandes problemas de la humanidad en el siglo XXI: el del acceso al agua potable y el del hambre.

Voces y Carteras

Lilly Lerner

Después de la muerte de mi madre, reflexioné sobre los momentos en los que ella llenó mi vida de felicidad. Mi madre trabajaba largas horas durante la semana pero de vez en cuando venia a casa temprano; en esas ocasiones, cuando llegaba a casa después del colegio y veía su cartera en la entrada todo mi ser se llenaba de la más extraordinaria sensación de alegría.  La cartera de mi mamá fue el desencadenante de la emoción que me llevó a crear carteras en cerámica como medio para representar las historias de sus portadoras.

Crecer en una pequeña comunidad de inmigrantes me dio un fuerte sentido de pertenencia. Cuando uno hace parte de una comunidad se tiene el tiempo y la proximidad para observar y escuchar los relatos de sus miembros.  Cuando se observa en detalle, las historias de las mujeres a menudo se reflejan en las carteras que llevan. La cartera se convierte en la voz de sus propietarias y en el registro de experiencias personales y colectivas de la comunidad: como el poder de sobrevivencia, el aprendizaje del idioma, el humor, el poder de observación o la capacidad de integración

Inicialmente las carteras se concentraron en los recuerdos de mi madre, sus amigas y la vida cotidiana en el trópico. Con el tiempo y el trabajo voces de otras comunidades a las que he pertenecido o mi propio camino de inmigrante se han hecho presentes.   

La voz de Lilly Lerner

Saúl Álvarez Lara

Nadie puede decir con exactitud cuál es el contenido de una cartera, en algunos casos ni siquiera su dueña lo sabe, porque lo ha olvidado o porque entran y salen tantas cosas de una cartera que es fácil ignorarlo. Las carteras de Lilly Lerner, como las historias, tienen un contenido que varía según su dueña y, como las historias, su continuidad es portadora de las voces que transitaron por su infancia, su vida familiar y su comunidad.

En la representación de las carteras que llevaban a todas partes: a las visitas, al trabajo, a las reuniones de amigas, a los paseos y las identificaban, Lilly Lerner recuerda a su madre, a sus tías, a las amigas de su madre; recuerda la multitud de voces que viven, hablan, ríen o lloran. Voces  y carteras que son el retrato de ellas, de un momento, de una comunidad.

Así como las carteras son portadoras de voces y presencias, son también la voz de Lilly que resuena en esta sala como recuerdo y manera de simbolizar su sentido de pertenencia con ellas.

El vacío sublimado

Saúl Álvarez Lara

El vacío sublimado relata una manera de intuir “Maya. Deidad que gobierna el sueño
de la realidad, ilusión del mundo y de la materia”,
la obra de María Cecilia Botero en el Museo Maja
de Jericó.

La primera sensación es de vacío. Un plano sencillo cerca de la puerta de entrada indica el lugar, en la sala, donde, nombres sólidos que María Cecilia Botero presintió en su creación como “repisa”, “muro” o “nido” acentúan la presencia del vacío. Mirar sin afán, con precisión, sin cortapisas, es esencial para iniciar el recorrido. El vacío como sublimación del espacio es opuesto al vacío simple, es el espacio en apogeo. Desde la puerta de entrada, por un recorrido sin demarcar, se impone la profundidad; una superficie blanca, poblada de puntos, formas y líneas atrae desde el otro extremo de la sala. Es el lugar donde El vacío sublimado se manifiesta. Entre los cruces de una red de hilos que son a la vez forma y lenguaje la sublimación aparece. Una planta con sus raíces, una hoja con el tallo en arabesco, otras hojas unidas entre sí, formas inesperadas venidas de la naturaleza y multiplicadas, amplían el espacio ligadas a la red por hilos y nudos; su presencia, casi transparente, proyecta la naturaleza sobre la superficie blanca donde cientos de recuadros dibujados a lápiz enmarcan otras hojas y otras formas, con la identidad y textura que el trazo del grafito les atribuye. “Hojas de hojas” es el título de la superficie blanca, su red de hilos, sus hojas y sus reflejos. En la repetición entre forma y reflejo surge la pregunta ¿cuáles son las hojas, cuáles sus reflejos?; la naturaleza fuera de su contexto establece una relación única entre el visitante y el espacio creado por María Cecilia Botero, autora de este instante del cual somos parte. En fragmentos, en hojas pequeñas, en briznas de tallos o raíces la naturaleza sale a su paso, al paso del visitante también, y llama su atención pero no con palabras, lo hace como insinuación de formas, de colores, de repeticiones, de texturas.
Al llegar a lo más profundo del espacio y seguir el recorrido que la naturaleza y la artista sugieren, una trama en espiral de hilos tensados sube del piso al techo y como en un “nido”, con espacios delimitados, ya no son las hojas, ni los dibujos de las hojas, los que ocupan el espacio, es la evolución del sentimiento, del contacto, de la palabra que no se dice. Entre las briznas, las mínimas manifestaciones de la forma natural gira al rededor de los hilos entrelazados y la sublimación del vacío asume un significado: no es vacío, es naturaleza en un contexto único creado por la artista.
Cuando nos encontramos con aquello que en la elaboración de la obra la artista presintió como “un muro, una separación” donde se sostiene la materia sólida del vacío: piedras diminutas, iguales o parecidas en color y tamaño, atadas a hilos para dar forma a una barrera que no se interpone, que permite el paso de la mirada entre sus espacios interiores, estamos en otro tiempo, no pasado ni presente ni futuro, un tiempo propio donde la levedad de lo sólido se levanta y evidencia la integración que María Cecilia Botero elabora. En el vacío sublimado el tiempo está, va, pasa de un momento a otro y hace énfasis en su propio devenir. Y el mismo presentimiento sucede con “la repisa” que no es repisa en el sentido estricto y tampoco título, es la denominación de una red en línea ¿con el tiempo?, una red donde fragmentos de fósiles diminutos de peces, zarigüeyas o vertebrados que comparten vida en cercanía y seguramente no vemos pero, en el contexto creado, tienen la fuerza de su naturaleza, de su tiempo, de su visibilidad y aun más.
El recorrido no está demarcado, seguramente habrá quienes lo sigan desde otro ángulo. Tengo la sensación de que todos los recorridos se unen en un mismo lugar y quienes lo hagan en un sentido o en otro, no serán los mismos que eran cuando lo iniciaron…

© Saúl Álvarez Lara / Abril 2019

ENTREPASOS Y BOSQUES - Pintura
 Marta Luz Rincón
6 Abr. - 7 PM

 

El arte no copia la naturaleza, sino que procede como ella

Abriendo profundas áreas de sensaciones, distintas de la simple representación del objeto.
Los bosques me han motivado para recorrer un camino, captar la fugacidad del tiempo y plasmar en el lienzo, atmósferas de paz, presencia de Dios.

Es el bosque, un desafío para una tela en blanco, me sumerjo en sus senderos y desde lo muy personal, interpreto con soltura y adecuada entonación; con pinceladas expresionistas y otras más abstractas, explosión de colores que invitan a la intimidad de la búsqueda.

Es cada obra, un reconocimiento con la armonía cromática de los verdes, uno y mil verdes, azules que me llevan, me sugieren en plenitud solaz.

Los bosques: esa arquitectura única de la creación, en su expresión, nos convocan desde el arte, al encuentro.

2019.

HOMO LOGO LUDENS - Collage
 Alfredo Vásquez
6 Abr. - 7 PM

 

REFLEXIONES EN TORNO A HOMO LOGO LUDENS

Por Franklin Aguirre
Artísta • curador

Proyecto ganador de la Convocatoria Estímulos a la Creación, Instituto de Cultura y patrimonio, Gobernación de Antioquia 2016.

Las tecnologías primitivas como el mazo, el clavo o el lápiz son herramientas que básicamente re-configuran las materias primas y los fenómenos físicos por medio de dispositivos de control que nos permiten hacer uso de el fuego, el movimiento, el campo electromagnético entre muchos otros, para facilitar la satisfacción de necesidades y optimizar las funciones del cuerpo humano, tan sofisticado pero tan frágil a la vez ante la hostil naturaleza del universo. La historia de la tecnología puede verse de manera panorámica como la cronología de las herramientas creadas por el hombre. Esta suerte de prótesis ha permitido a la humanidad extender o amplificar su “dominio” sobre la naturaleza, incrementando su radio de alcance y haciendo cada vez más radicales intervenciones en ella. Al hombre contemporáneo no le ha sido suficiente la mera manipulación de los recursos y fenómenos en pro del sostenimiento propio, pues su actuar se acerca a una irreversible reconfiguración del hábitat, incluso a su propia negación que se hace evidente en la teoría de lo pos humano y lo transhumano.

Estas y otras reflexiones dieron origen a HOMO LOGO LUDENS (2016), que parte de la condición actual: la generación de la tecnología, en la cual todo es cuantificable, medible y guiado por el análisis de datos; no obstante, la efectividad de los sistemas de control social se vuelcan a la banalidad, lo frívolo y la privatización. Un complejo sistema de tecnología que ha desarrollado modelos basados en un inmenso colección de conocimientos, destinados a fortalecer los más bajos instintos del ser humano, tergiversando la sabiduría que todas las generaciones precedentes han documentado y que sirven de raíz a nuestra civilización. En consecuencia, aparecemos en el presente como el mono vestido de seda y en las manos un tesoro, que se invierte en los instintos más primitivos y egoístas promocionados como la panacea para alcanzar “el éxito” en la vida.

Esta serie de 18 piezas son una suerte de fragmentos o ruinas culturales que se de construyen y re configuran dando cuenta de la constante exposición a referentes de todo tipo, que se hacen aún más frecuentes y veloces en los nuevos medios. Lo natural y lo cultural siguen cohabitando y creando tensiones que nos dan la ilusión del aparente control que ejerce el hombre sobre ella, y que cada tanto por consecuencia o simple naturaleza de los elementos, alguna catástrofe y nos recuerda el orden de las jerarquías.

La invención de los pájaros o el gabinete del vuelo

Jorge Marín

Alimentado por la curiosidad y el asombro, el acto de coleccionar y catalogar es inherente al ser humano. Tal vez su máxima expresión se encuentre reflejada en los cuartos de maravillas y los gabinetes de curiosidades que empezaron a ser datados a finales del siglo XVI y que contó con las colecciones más lujosas y completas entre los siglos XII y XIII. Estas colecciones, que podían albergar animales, plantas, rocas y fósiles, se convirtieron en importantes fuentes de consulta para las nacientes ciencias y las mismas humanidades.

Con el paso de los años, importantes colecciones se empezaron a catalogar no solo en extensos folios, sino también, en cuidadosas y coloridas planchas ilustradas, encomendadas a habilidosos artistas de su época. Uno de los ejemplos más sobresalientes, es el gabinete de curiosidades naturales de Albertus Seba, cuyo compendio se convirtió en poco tiempo en una colección de gran importancia para el estudio del mundo natural.

Retomando la naturaleza como tema y las nociones de archivo del gabinete, la mirada se centra en el reciente interés por la observación y catalogación de aves, no solo desde una óptica académica o científica, sino desde la inherente curiosidad y asombro que dichas especies causan a los ojos de particulares y amateurs. Este interés, plantea la necesidad de comenzar a representar y catalogar la variedad de aves que habitan nuestra región, planteando un proyecto de largo aliento y continuando con el legado de representación naturalista desde las artes.

Es por esta razón, que apoyado en las características de representación propias de la ilustración científica, esta muestra pondrá en diálogo dos intereses puntuales, primero, destacar y dar a conocer al público general la gran variedad de aves que habitan la región, por medio de una cuidadosa selección de las aves que van ilustradas a la fecha, y segundo, satirizar y cuestionar desde el humor la creciente demanda que viene teniendo el turismo de observación de aves, haciendo uso de diversas estrategias de creación.
Esta exposición es para los especializados, los principiantes y todos aquellos que desean iniciarse en el mundo de las aves, ya que, más que una muestra, es una invitación a un tema cautivante y asombroso, donde solo es necesaria la curiosidad y la sorpresa.

Tierra y grafito

Juan Carlos Londoño Mesa

"Tierra y grafito" es la continuación de las exploraciones de las obras de  "Campos talados" que trata de escudriñar de forma simple - solo como un enunciado crítico -, los actuales secretos del paisaje colombiano, particularmente el antioqueño. Algunas veces en escenarios de frondosos bosques, otras veces con masas verdes difusas  como si fueran vestigios de lo que aún queda, pero alentando la esperanza de poder conservarlas. Las marcas de las talas de árboles generan un nuevo paisaje, deforestado, lacerado, marcado indeleblemente por el desaforado esfuerzo en la rentabilidad del suelo y del subsuelo y el implacable deseo del hombre. Es mirar con asombro los secretos que esconden nuestros rincones, casi que en blanco y negro. Un momento para reflexionar.

De viaje en motocicleta

Nel Correa

Diseñador Gráfico e ilustrador de Medellín - Colombia. Egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana, actualmente dibujante y fundador de la primera comunidad de dibujo in situ de Colombia:  Urban Sketchers Medellín,  que hace parte de la red internacional de Urban Sketchers.   Amante de la vida, la naturaleza y las libretas de viaje.

ANTIOQUIA SKETCHING TOUR

Un recorrido gráfico en motocicleta por los 125 municipios de Antioquia,  Colombia y su principal objetivo es registrar y resaltar las costumbres, cultura, arquitectura,  gastronomía y personajes tradicionales de los pueblos.

Este proyecto nace del gusto desmedido por viajar y dibujar, es una busqueda de nuevas experiencias de vida por los pueblos de Antioquia.

La técnica de sus dibujos: Tinta y acuarela sobre papel.

PARA EL NUEVO SANTORAL COLOMBIANO 1

MARTHA LUCÍA VILLAFAÑE

Cobijado bajo el título PARA EL NUEVO SANTORAL COLOMBIANO, la serie aborda nuestro problema político y social de violencia generalizada, mirado desde la óptica mística, ya que la religiosidad es tan fuerte en nuestra cultura

Partiendo del retrato y migrando hacia el ícono, la serie apela a la expresión bizantina haciendo uso de mártires colombianos recientemente sacrificados, que se han convertido en íconos del panorama público colombiano, así:

MARJORIE KISHNER, joven psicóloga clínica, que en cumplimiento de su  trabajo para la alcaldía de Medellín en la reinserción de criminales que cumplieron condena en cárcel y salieron, fue brutalmente asesinada por uno de estos criminales.                                                                                                     

LINA MARITZA ZAPATA, joven cadete de la policía (23 años) que denunciando la red de prostitución homosexual en la Escuela Santander de la policía, conocida como Comunidad del Anillo, encontró la muerte disfrazada de suicidio por esta causa.

YOLANDA IZQUIERDO, líder cívica desplazada de los Montes de María que fue asesinada por paramilitares en Montería. La artista Beatriz González ha hecho de ella una imagen simbólica de la frustrada lucha por la tierra en Colombia.

ANA FABRICIA CÓRDOBA, líder cívica múltiples veces desplazada del Chocó, de Apartadó, quien continuó imparablemente su lucha por la restitución de tierras, que fue asesinada por paramilitares dentro de un bus en Medellín. Sufrió además la pérdida por asesinato de dos maridos y tres hijos, uno de ellos después de su propia muerte

ROSA ELVIRA CELY, mujer de 34 años, que proveía su vida y la de su madre e hija laborando con una “chaza” de dulces, estudiaba su primaria en horario nocturno y fue brutalmente asesinada en Bogotá por un asesino en serie que era su compañero de estudios y a quien aceptó una invitación de tomar una cerveza después de la jornada educativa nocturna, con otro compañero. Se ofreció a llevarla a su casa, y la violó empaló y asesinó en el emblemático Parque Nacional. Dio origen a la ley Rosa Elvira Cely de protección a la mujer y endurecimiento de castigo a feminicidios.

PADRE CAMILO TORRES RESTREPO, sacerdote jesuita comprometido con la Teología de la Liberación, que realizó una gran labor de formación de participación en democracia y de líderes comunitarios en la década de 1960, siendo profesor y capellán de la Universidad Nacional de Bogotá, quien conforme a su época y a sus compromisos más íntimos, llegó a la conclusión de que la lucha armada era el único camino para la redención de este pueblo adolorido  y este país sin salida. Ingresó entonces al movimiento guerrillero Ejército de Liberación Nacional, encontrando la muerte en su primer combate con el ejército.

A cincuenta años de su muerte, podremos hacer el siguiente análisis.       Aunque la patria perdió tempranamente a un maestro y líder sapientísimo y carismático que hubiera podido tener mucha más incidencia en la formación de juventudes libertarias y progresistas que buscaran un saludable y necesario cambio de nuestras lamentables condiciones sociales, se convirtió en un símbolo indiscutible en el país, de su tiempo, de las luchas sociales, y de la entrega y consecuencia de accionar de vida con sus ideas, con la entrega de su propia vida como fatal final.

Recuerda inevitablemente la muerte de José Martí, mártir cubano que tomó idéntica decisión y pereció igualmente en su primer combate, perdiendo Cuba a un poeta y líder espiritual irremplazable. Pero que se convirtió para la historia, en el más grande símbolo de la libertad para su pueblo.

Cartografía para un viaje

Viviana Ángel

La relación entre arte y memoria es indisoluble. El sujeto siempre se ha valido de representaciones y técnicas para exteriorizar su pensamiento y trazar los límites de su cultura. No obstante, esos límites no son estables ni universales, más bien son referentes de relación o dominios de intercambio que, gracias a las posibilidades que abre el arte, permiten explorar nuevas expresividades y narrativas desde nociones complejas como las de memoria, identidad, transferencia cultural, permanencia y cambio.

Así lo podemos apreciar en Cartografía  para un viaje, la serie realizada por la artista Viviana Ángel, en la que se interesa por recuperar la memoria de sus ancestros, tejiendo los vínculos interrumpidos por los desplazamientos y las distancias que marcaron su condición de inmigrantes sirios, en los inicios del siglo XX. Al penetrar en el espesor de sus memorias, Viviana divaga entre libros, caligrafías e imágenes desconocidas, para reconfigurar una gramática poética, en la que se anticipa una nueva cartografía del viaje como metáfora de lo móvil y lo discontinuo.

Las similitudes que Viviana encuentra entre Pereira y Homs, la tierra de los abuelos que ella visitara en 2003, dan cuenta del modo como las fibras del tiempo se traman en percepciones expresivas, hoy reubicadas en esta exposición. Es la memoria anidando en las manos de la artista, es la evocación hecha trazo.

Margarita Calle

Directora Maestría en Estética y Creación

Universidad Tecnológica de Pereira

EXPOSICIÓN
Nov 24 

VIDA MAESTRA
 Jorge Cárdenas

En sus facetas de pintor, historiador, educador y gestor cultural, Jorge Cárdenas (Santa Rosa de Osos, 1930 – Medellín, 2018) fue un testigo privilegiado de su tiempo. Como alumno de Eladio Vélez, bebió directamente de los orígenes del arte antioqueño. Y, por el otro lado, como profesor del Liceo Antioqueño durante tres décadas tuvo como alumnos a Javier Restrepo, Hugo Zapata, Óscar Jaramillo y Luis Fernando Mejía, entre otras figuras contemporáneas relevantes. A esto se suma que perteneció a la generación de Fernando Botero, Rodrigo Barrientos, Francisco Valderrama, Rodrigo Callejas y Aníbal Gil, entre otros personajes que transformaron los paradigmas estéticos locales.

Según Carlos Arturo Fernández, Cárdenas “no se puede encasillar en el esquema de un clásico académico. Se asemeja y se distingue de muchos artistas, se acerca a muchos momentos, discute sobre muchos frentes; se escapa de las clasificaciones. Es un clásico que, aunque reconoce la grandeza del pasado, cuestiona las herencias que ha recibido, porque comprende que el arte es, ante todo, arte y no reproducción de apariencias".

Asuntos medulares de su obra que se pueden apreciar en la actual curaduría donde se invita a algunos de sus trabajos más destacados en las líneas del paisaje, los retratos, las alegorías, los cuales cultivó a partir de técnicas como el óleo, la acuarela, el dibujo, la monotipia, a lo largo de su extensa carrera.

Cárdenas, en tensión entre el extremo más antiguo y el más actual del relato del arte antioqueño, nos ofrece la oportunidad inigualable de visitar esta historia desde una mirada cercana y conocerla en primera persona como lo propone esta exposición.

Apoyan:

             

Investigación y curaduría:

Carlo Arturo Fernández  Sol Astrid Giraldo.

Coleccionistas privados:

Alberto Montes  - Alba Gutiérrez  - Jaime Arrubla - Patricia Arrubla – Familia Vallejo Pizano.

El historiador:

Ante la ausencia de una historia sobre el arte regional, Cárdenas inspirado en Vasari, escribió el libro Evolución de la pintura y la escultura en Antioquia (1986), primero en su género. Y, a los dos años pintó el óleo Homenaje a Cano. En él, Rembrandt y Velásquez, cuyas obras se representan en el fondo, parecen bautizar a maestros locales como Francisco Antonio Cano (ubicado en el centro de la composición y del relato), Marco Tobón Mejía, Eladio Vélez, Pedro Nel Gómez e Ignacio Gómez Jaramillo, Barrientos y Aníbal Gil, artistas de su generación. Con esta yuxtaposición de personajes en una composición de maneras renacentistas, los artistas antioqueños son ratificados como depositarios del fuego creativo. El Homenaje se convierte así en una declaración de principios de lo que Cárdenas consideraba la historia del arte en general, y la dignidad y los aportes que le reconocía a los artistas regionales.

Cárdenas también se ocupó de este tema a lo largo de casi seis décadas en bocetos realizados en sus libretas de dibujo. Retratos que hacen parte de un diálogo intenso y personal con los creadores de su generación. Se puede reconstruir una especie de árbol genealógico a partir de las relaciones entre estos personajes, algunos inspiradores y brújulas de su carrera, otros compañeros de viaje de una aventura colectiva de la que fue parte y la cual narró tanto con la palabra como con la imagen.

El caminante

Desde que el Maestro Cárdenas llegó a Medellín en los años 50  hasta sus últimos días siempre salía acompañado de una libreta (a la que llamaba “carterita”) y un lápiz, herramientas que le permitieron actuar como una suerte de reportero gráfico de su entorno cotidiano. Esta animación reúne los apuntes realizados por décadas, los cuales nos permiten visualizar los cambios y mutaciones de los personajes urbanos de Medellín a lo largo del último medio siglo.

“El paisaje es libre y fugaz, no se inmoviliza indefinidamente… es mutable”. Jorge Cárdenas.

“La interpretación de la figura humana ha sido una pasión vital de los artistas, el más perseguido y caro de sus ideales”. Jorge Cárdenas

“Meterse en el alma y los sentimientos del modelo, representarlo a través de la forma, la expresión, el color, el ambiente”.  Jorge Cárdenas

EXPOSICIÓN
Nov 24 

MONOTIPIAS
El color convertido en metáfora

 Jhon Jairo Muriel

El arte se compone de varios procesos necesariamente en tensión perpetua desde el escepticismo del crítico, la pasión del autor y el disfrute del espectador con estos elementos se construye un encuentro en el que la experiencia sea trascendente y por supuesto se goce una vivencia estética enriquecedora para los que confluyen.

El arte abstracto en la pintura se desarrolla en términos que hace referencia a los artistas su sintaxis: el manejo del color y de la composición, el matiz y la textura; despliegues del oficio y de la personalidad del maestro; cuando se trata de encontrar la calidad en la forma de expresión artística, es determínate que se miren en la obra estos elementos y que haya un dominio de ellos.

En la obra del maestro Muriel, encontramos un  desempeño pictórico de estos valores del arte abstracto, cosa que es congruente con el trabajo hecho en los últimos años  en lienzo; en esta ocasión nos ocupa su incursión en la grafica mediante la realización de monotipos en donde las características de su quehacer pictórico son desarrollados con  maestría, mostrando el manejo del color y de la composición, con trazos de una gran fuerza y cargados de un expresividad abrumadora. Nos permite percibir la vorágine de elementos constitutivos volcados con inteligencia en el papel.

No es la primera incursión de Jhon Jairo Muriel en la gráfica, en su proceso de indagación en esta técnica ya prefiguraba la capacidad para atacar el papel como soporte.

Las obras desarrolladas bajo la técnica del monotipo en esta muestra dan paso a la expresividad en la que lleva un despliegue de emotividad y eficacia en los recursos, teniendo en cuenta que la técnica condiciona la composición debido a que se construye de forma inversa; sólo mediante la pre visualización de los resultados esperados y un  conocimiento del color, hacen posible que la creación en cada pieza sean de una métrica poética.

De esta manera,  Muriel participa en una de las tradiciones importantes en las artes plásticas latinoamericanas; la gráfica.  Haciendo patente su vocación pictórica, sin dejar de buscar en la propias formas de la plástica, la explosión poética que conlleva la construcción de sus formas en el papel y la técnica del monotipo; así somos y nos hace participes del despliegue de  los coloristas en la contemporaneidad, a través de una de las técnicas más antiguas de expresión: la estampa; que resulta elocuente poética, encontrándonos con el color convertido en metáfora.

Jaime A. Tamayo Gómez

Curador

Ciudad de México

Mayo 12 de 2018

EXPOSICIÓN
Nov 24 

NATURALEZA ÍNTIMA, 2018

Luis Alfonso Yepes Bustamante

Acercarse a las entrañas vegetales y poder tomar una porción de la luz y los colores que crean las sinuosidades del botón gigante de una palmera que vio nacer una enorme flor. Encontrar que una hoja o una flor de plátano atesoran colores, texturas y volúmenes que pueden escapar a nuestra mirada si pasamos de largo.

Encontrar en las escoriaciones naturales de los tallos de la guadua y en los brazos de una palmera o de una platanilla la esencia de lo múltiple, en las células que, alargadas, redondeadas o afiladas produce imágenes únicas.

Recrearse con el sol y sus efectos en las hojas de la palma areca y comprobar que las hojas del árbol del pan acogen colores imposibles, desde el verde natural hasta el ocre y el negro azulado, según la hora del día y la edad de cada hoja.

Estar ahí, como testigo de la intimidad de las nervaduras de una calatea o presenciar, con emoción, como se retuerce y pliega un pétalo gigante.

Lograr captar que el entrelazarse de las hojas crea la sensación de trama y urdimbre en una estética que anticipa la cestería ancestral.

Todo esto es Naturaleza íntima.

Luis Alfonso Yepes Bustamante

EXPOSICIÓN
Nov 24 

LA REALIDAD IMAGINADA
Una Mirada Desde el Arte

Elvia Vélez

La muestra escultórica que hoy se nos presenta en el museo MAJA, realizada por la maestra Elvia Vélez, es la materialización de un espacio, que genera un encuentro entre Seres Fantásticos, Literatura y Arte.

Estos elementos realizados en unas formas mágicas como su contenido, dan cuenta en un espacio atemporal que nos permite encontrarnos con nosotros mismos y nuestras versiones imaginadas de múltiples historias, que se han convertido en constantes a lo largo de nuestra vida.

La mirada de múltiples autores que a través  de sus escritos literarios, nos los han hecho vividos, y así mismo en las manos de Elvia se ha hecho materia, materia desde su interpretación.

Sus manos actuando como una catarsis de formas y valores, nos referencian en el tacto y la observación un mundo de valores representados en los diversos personajes que en el mundo de hoy muchas veces parecen olvidados, y es en esta mirada ingenua e inocente que reconocemos su valor y la placidez del disfrute de la vida misma, ¿qué sería de ella sin la fantasía?

Y es que Elvia, no ha perdido, desde la construcción de su propia independencia creativa, la posibilidad de reinterpretar y poner  a nuestro alcance este su mundo de ensueño.

Ensueño que es recreado en el recorrido por cada uno de ellos, nos envuelve, nos abre las ventanas de la imaginación que a su vez se vuelven materia  a través de la observación y el tacto. (Porque es una exposición que se puede tocar).

Un encuentro sugerido o casual, con el mago Merlín y la espada del rey Arturo, que nos ubican en castillos medievales, magias de sentimiento en los encuentros del Principito con su rosa, siempre inalcanzable, o las luchas por la justicia lideradas por Robín Hood, y el recate de la princesa, o el encuentro con el mundo mágico de Alicia, son solo algunos acercamientos a la historia, pero más que ello, es la construcción y reafirmación de valores que nos han acompañado casi en forma invisible y que hoy Elvia, los materializa para nuestro propio deleite.

La esencia de este conjunto expuesto, es la esencia misma de Elvia, una mirada fantástica al mundo mas no por ello ingenua, un recorrido por la vida si se quiere mágica, pero no por ello lejos de las luchas y de la presencia de un carácter fuerte, una apertura al mundo real que no lucha con el ensueño como un propósito, y por último un deseo de compartir un concepto construido a lo largo de su vida: la esencia de lo humano, con todos nosotros, si animo de protagonismo.

Mauricio Hincapié Acosta

Curador - Colección de Artes Visuales

Museo Universitario

Universidad de Antioquia.

 

Pesebre Bíblico
Dic 1º -  7 P.M

Autores:
Lenis Agudelo Flores.
Luis Fernando Monsalve.

 

 

EXPOSICIÓN
06 OCT - 27 NOV

Soledad Londoño - Técnica mixta

Esta vez, María Soledad Londoño Soto (Sol…), nos entrega tres grupos de mujeres. Uno de ellos lo llama Damas del silencio… Ellas representan una rabiosa y a la vez sosegada denuncia de los obligados mutismos, aislamientos, escisiones y abandonos que a diario laceran cuerpo, alma y espíritu de millones de mujeres de Colombia y el mundo. Damas que a través del dolor parecen haber trascendido su condición humana y transmutada en esos íconos femeninos; hieráticos y sensuales, con que el arte religioso nos ha representado a las mártires vírgenes cristianas. Ah, y me  atrevería a decir (con el perdón de María) que estas bellas dolientes retratan también el silencio y la soledad de la pintora, esos dos lugares comunes al hábitat natural de todos aquellos que han sido y serán los auténticos santos, los poetas y los artistas.

A un segundo grupo de mujeres la artista lo bautizó Damas de los dones. Y es inevitable con ello no remitirse a Los dones de las hadas (uno de los memorables poemas de Charles Baudelaire, de su Spleen de París); pues si en sus Damas del silencio la mujer trasciende su condición mortal a través del dolor, la soledad y el silencio, aquí lo logra a la inversa: presentando las dádivas que a lo largo de la historia ha entregado fraternal y amorosa al hombre y al mundo: Los dones de las hadas, las Damas de los dones.

Y por último, una terna, una suerte de triunvirato de Majas; misteriosas y sensuales como las Majas de Goya, pero que a diferencia de estas no sabríamos decir si posan vestidas o desnudas, ya que todas sus voluptuosidades están a la vez expuestas y ocultas bajo un collage de coloridos retazos de tela, cocidos sobre lienzos que podrían fungir de manteles, cortinas o sábanas…sábanas donde podríamos retozar, instalarnos (de hecho, esta sección de la obra es una instalación) junto con ellas entre 30 mullidos cojines que la “celestina” artista nos ha “fabricado”, adornándolos con diferentes estampados en acrílico, con motivos que van desde los humildes helechos hasta las enigmáticas soledades que engalanan las umbrías orillas de las quebradas jericoanas.

Qué grato es poder asistir y participar de esta sacra y pagana liturgia a la que invita y oficia la excelente sacerdotisa-artista antioqueña.

Medellín, 9-09-2018

León Gil

EXPOSICIÓN
06 OCT - 27 NOV

Pascual Ruiz - Espacios intemporales,
la 50 para los 50

Que un virtuoso de la cultura arribe a sus cincuenta años de producción continua, después de superar mil obstáculos y de tratar de posicionarse en un medio tan difícil como lo es el mundo de las artes, es toda una proeza digna de encomio y admiración, máxime si su obra es un fiel reflejo de una sociedad en permanente crisis y que, a la vez, plasma toda una vida de trabajo, disciplina, logros y sacrificios. Eso, justo es decirlo, sucede con el Maestro Pascual Ruiz Uribe quien desde el seis de octubre hace una muy importante exposición individual en el Museo MAJA de Jericó, denominada “Espacios intemporales para La 50 de los 50”.

Con esa muestra conmemorativa se trata de enseñar al público toda una época pictórica ‒que, sin desconocer periodos anteriores, pues más bien los incorpora y los profundiza‒ en la cual la producción del virtuoso se basa en desarrollos digitales para crear, con apoyo fotográfico, obras en las cuales reúne diferentes épocas valiéndose de personajes relevantes para generar un nuevo espacio, las que pinta totalmente con óleo sobre el lienzo, previo cuidado de mantener la sensación fotográfica previamente captada, a partir de lo que logra generar una nueva realidad: la representación del tiempo. Esa categoría que tanto preocupa al ser humano desde hace milenios y que coexiste con el espacio y, por supuesto, se entrelaza con la materia, aquí fusionada mediante formas y figuras llenas de color y que invitan al ser humano a recorrer otros senderos.

El amante de las artes interesado tiene, pues, una bella oportunidad para introducirse en este mundo lleno de seres reales donde el ingenio del maestro se posa para recrear los acontecimientos y esparcir sus muchas soledades y una que otra alegría. Máxime si el Maestro Ruiz Uribe, revestido de mucha humildad, sabe que el futuro no es para concebir grandes proyectos porque las dificultades del presente sumadas a la indiferencia de los dirigentes hacen que los sueños sean cortos; se trata, entonces, de crear en forma serena y sin grandes pretensiones, para dejar a un lado la posibilidad de plasmar obras de grandes formatos a las cuales ya les llegarán mejores momentos. Este banquete cultural está, pues, servido.

Fernando Velásquez Velásquez.

EXPOSICIÓN
06 OCT - 27 Nov

Luis Morales - Aquí y ahora

Aquí y ahora es la obra de Luis Morales concretada en: retratos, cuerpos y espacios. El primer impacto que causa es la transgresión del concepto de belleza, pues sus fuentes no son las tradicionales, pero el resultado es imposible de sustraerlo de la belleza que nombra. Morales se aparta de la autonomía que pregonó la fotografía moderna, del aura que supuestamente protege la obra de lo mediático y de la pureza que ya hoy es sinónimo de insípido, Con las mismas armas de la modernidad: figuración, cuerpo y espacio, se embarca en la deconstrucción de lo fotográfico, sin importarle los inquietantes riesgos que conlleva su elección.

Lo que llena la obra de asombro es la unión que logra entre belleza y reflexión. Ya es casi un lugar común que el arte contemporáneo puede ser o no bello, pero lo que sí tiene que ser siempre es reflexionante. La obra de Luis Morales se propone actuar con la comunión de estos dos parámetros, es decir no aceptar el divorcio entre la bello y el pensamiento. ¿Cómo pudo lograr esto? Es notorio que en la visión que las fotografías explicitan hay una mente desprejuiciada, una mirada sin ataduras y juicios preconcebidos, una intencionalidad limpia de tradiciones falsamente morales. Lo que las fotografías exhalan es un humanismo a toda prueba, armadas de una ética secular insobornable.

Donde la sanción social ve unos sujetos con su yo falso y hundidos en su propio naufragio, deshechos en su decadencia y asistidos por un espacio deteriorado y decadente, Luis Morales enfoca su lente trasparente y nos descubre la vida misma palpitando donde queríamos ver precariedad, solidez donde se creía ver el desmoronamiento y sustancia donde pensábamos en lo inconsistente. Su obra se instala en el lugar común con todos los riesgos de lo ordinario, pero conduciéndonos cuidadosamente al lugar excepcional, a lo maravilloso de lo extraordinario. Con estupor las fotografías nos van deshaciendo todas nuestras prevenciones, desanudando nuestros puritanismos atávicos.

La obra no arma un escenario para atacar la visión convencional, se empapa de las fotografías comunes y corrientes y no desea llevarla a territorios excepcionales, por el contrario permanece en ese territorio de lo escueto cotidiano y nos abruma con la elementariedad de la imagen. Esto solo puede ocurrir cuando una ética humanista decide encarar, a través del arte, la dignidad de lo humano con sus propias fuentes morales e intelectuales, lejos ya de la ayuda sobrenatural. La desnudez no es ahora la de los cuerpos sino del palpable espacio que la obra señala. Devela su inusitada belleza y vela su amenazante presencia. Lo inerte ha sido avivado por la tensión que abunda.

¿Cómo hace Luis Morales para desembarazarse de lo fantasmagórico que siempre convierta la ruina en anécdota? Para eso está ahí la pareja desnuda, casi imperceptible. Pero la desnudez tiene que ser dosificada, de ahí su tamaño, pues la potencia de un desnudo arruinaría la magnificencia del espacio. La desnudez es perfecta para que el espacio siga hablando. La ruina es permeada por lo humano, pero la desnudez de la pareja testimonia la irreversible inutilidad del espacio que, gracias a ella, se convierte en vacío opulento.

Ya se había mencionado que en estas fotografías el problema no es sólo de ojo, retiniano, sino también del cuerpo que se pasea hasta decretar la imagen adecuada. Pero la desnudez agrega otro ingrediente fundamental: el tacto. Por la acción táctil en potencia de la pareja, súbitamente todo resplandece cuando la pareja desnuda, remota y sin énfasis, hace presencia. El tacto sobre un cuerpo pasando revista al alma, es la única operación humana, que aún en su pequeña escala, resiste el embate de un espacio esplendoroso.

La existencia de la pareja en la imagen fotográfica es definitiva, pues sin ellos, la serie quedaría convertida en simple índice de lo real, en huella elemental. Con ellos, estamos presentes en la escena que nos incumbe. No estamos al margen de la historia. La fotografia, indiscreta por esencia, al incluir la pareja, nos involucra en su misterio, nos introduce en su silencio. Ellos no se pueden sustraer al espacio donde aquí y ahora existen, y el espacio tampoco es indiferente a su aurática belleza.

La fuerza de estas imágenes proviene de un agregado que ha sido añadido con plena intencionalidad. Las imágenes no sólo tienen profundidad de campo, sino que por toda la obra se erige la profundidad de tiempo. Además lo enunciado por Walter Benjamin, hace ya bastantes años, se evidencia en todas las imágenes: “Cualquiera podrá comprobar hasta qué punto una imagen, pero sobre todo una obra plástica, y en el más alto punto una arquitectura, se deja captar mejor en una fotografia que en la realidad.”

Luis Fernando Valencia

EXPOSICIÓN 

06 OCT - 27 NOV

Edward Patrick Duigenan - Dibujo

Ruralia es una colección de obras gráficas que aborda temas particulares al paisaje que demuestra la presencia indirecta del ser humano. Entre el 2014 y el 2016, me enfoqué en los bovinos- estos hermanos con cual compartimos 80% de información genética que pasan todo el día y parte de la noche en la tarea de consumir; actividad en la cual compartimos el 100%.

Desde el 2016 hasta ahora me concentré en la presencia de los invernaderos: largos extensiones de plástico instalado en el paisaje con el fin de proteger los cultivos cuyo impacto visual aporta a una nueva estética y sirviendo de modelo y motivo para esta obra.

Aparte de emplear una técnica tradicional también uso herramientas como el motortool, lijas, bisturís y cintas sobre superficies de papel, yeso y lienzo para dibujar, desdibujar y esgrafiar a la vez.

EXPOSICIÓN

06 OCT - 27 NOV

Comfenalco - Fiesta de huesos - Didáctica

EXPOSICIÓN

4 AGO

ARIZA, PINTOR DE LOS ANDES

Exposición itinerante

Colección de pintura de caballete del Museo Nacional de Colombia

Gonzalo Ariza

Bogotá, 3.2.1912- Bogotá, 11.6.1995

Acuarelista, grabador, fotógrafo y pintor de paisajes. Hijo del fotógrafo Aristides Ariza. Cursó estudios en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá (1931-1935). En 1936 realizó ilustraciones para la revista Pan y ese mismo año viajó a Tokio, gracias a una beca del gobierno nacional. Estudió, entre 1936 y 1939, en la Koto Kogel Gakko y en el taller de Seison Maeda [1886 - ca.1960] y Tsugouharu Foujita [1886 - 1968]; estudió litografía, grabado en cobre, xilografía,  pintura y caligrafía japonesa.

A partir de este viaje descubrió su propio camino: abandonó la temática del indigenismo y se dedicó a observar la naturaleza y los paisajes colombianos. En 1938 expuso en la Sociedad Colombiana de Ingenieros. Allí presentó paisajes realizados con la técnica "Sumi-o" que tuvieron mucha acogida. Sólo Jorge Zalamea se mostró decepcionado: "Ariza regresó del Japón olvidado de sus modelos mejicanos y sus veleidades surrealistas, dueño de una acabada técnica, aguzadas hasta el extremo límite de sus facultades de observación y reproducción, pero... pintando en japonés".

De 1940 a 1942 trabajó como profesor de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá. Después se dedicó por completo a la pintura. Sus primeros paisajes fueron de la sabana de Bogotá. Participó sucesivamente en el II y III Salón de Artistas Colombianos. En 1943 estuvo en el Salón de Dibujos y Grabados con varios dibujos y grabados, pero luego abandonó esta técnica para dedicarse totalmente a la pintura. También son de esta época sus acuarelas.

A partir de 1945 introdujo en sus paisajes el colorido de la tierra caliente; este cambio se advirtió en la exposición que se realizó en la Biblioteca Nacional y también en la obra Montaña de tierra templada, con la que ganó el primer premio de paisaje en el VII Salón de Artistas Colombianos (1947).

Ariza también trabajó en el campo de la cerámica e hizo murales mediante baldosas esmaltadas, como las del edificio de El Espectador, y el Hospital de la Hortúa. En 1955 aceptó un cargo diplomático como Secretario en la Embajada de Colombia en el Japón y permaneció en Tokio dos años.

En las exposiciones del Museo Nacional (1961) y de la Biblioteca Luis Ángel Arango (1962), expuso dípticos, trípticos y polípticos en paneles acoplados. Allí se destacaron los paisajes urbanos de Bogotá y las tonalidades azules de sus obras.

En 1979 participó en la exposición "Pintores y Grabadores de los años 30", en el Museo de Arte Moderno La Tertulia de Cali. En 1980 hizo una exposición individual en el Fondo Cultural Cafetero. En 1981 participó en la exposición "Imagen de Colombia en

Japón", que tuvo lugar en el Sun Shine City de Tokio donde figuraron obras de sus hijos. El Museo de Arte Moderno de Bogotá organizó en 1990 una exposición retrospectiva de su obra.

EXPOSICIÓN

4 AGO

“TÓTEMS A LAS SELVAS HERIDAS”

 

Testimonios de Río Cedro

JOSÉ FERNANDO ANGEL

Playas cubiertas con vestigios de selvas arrasadas

Viajeros por el mar desde los ríos Chocoanos

Testigos del conflicto ambiental de campos agitados

De lo que todos somos hoy vecinos.

Con la fuerza y la destreza de jóvenes locales

Se levantan para darles nueva vida

Con geometrías, tallas, aceites y texturas

Se revive su nobleza aun el paso de los años

Indagando lo que pasa agua arriba.

EXPOSICIÓN

4 AGO

HUELLA

2a Muestra internacional de Joyería Contemporánea

La huella es presencia pero también es ausencia. Es impronta, gesto remanente, indicio de un contacto que ya fue.

Estamos permanentemente interactuando con la realidad ordinaria, extrayendo sentido y transformándola en el mundo que habitamos. Entonces el mundo en que vivimos no es solo insumo creativo sino también huella de nuestra presencia, huella de nuestros cuerpos y de nuestras ideas reflejadas en el espejo de nuestra mente: las manos.

Las cosas son lo que vemos pero también lo que no vemos, que ya pasó por allí y le dio forma; el presente se materializa como la huella del pasado, la huella existe porque hay otra entidad que le da forma.

Con esta exposición se da continuidad a la primera edición de DE LA MANO muestra, realizada en 2015 en la Galería Naranjo y Velilla (Medellín) y en la Galería de Arte Portable Paola Pérez (Bogotá).

 

 Organiza: Grupo DE LA MAN

EXPOSICIÓN

4 AGO

MERMORIA

Retratos de Leonardo Tobón por Carlos Tobón
El ebanista, el fotógrafo, los útiles y la luz

Leonardo Tobón era ebanista, un oficio que tiene con la madera, con sus vetas, con su dureza o su fragilidad, con sus caprichos y virtudes, un vínculo que se aprende con paciencia, pulso e imaginación: los útiles. El ebanista comprende que la madera sugiere dónde trazar una curva, dónde hendir una talla, dónde precisar una medida, dónde aplicar el pegamento. Cuando la unión entre ebanista y útil se revela, el equilibrio entre proporción y forma aparece en las molduras, en los arabescos, en las uniones, en los detalles donde la madera expresa su esencia.

Carlos Tobón es fotógrafo, hijo de Leonardo, el noveno entre doce hermanos. El fotógrafo intuye la relación entre talento y materia, ebanista y madera; domina la voluptuosidad de la luz y con ella define, compone, crea forma y espacio, encuentra el equilibrio entre presencia y ausencia, luz y sombra; y con los útiles, vehículo de unión, aporta un ángulo inesperado: el tiempo, el paso del tiempo; de esa evidencia, surge la Memoria y en ella, ebanista y útiles, madera y objetos, recuerdos y vivencias, se cruzan en el claroscuro donde la penumbra insinúa y la luz modela.

El claroscuro es una técnica pictórica. Los artistas que la practican acentúan luces y sombras para resaltar o difuminar volúmenes y formas con el objeto de incitar la representación. Ugo da Capri, grabador italiano, fue el primero en utilizarlo en sus xilografías a comienzos del siglo XVI. En los años siguientes la técnica evolucionó entre los pintores flamencos e italianos y tuvo practicantes tan destacados como Peter Paul Rubens, Rembrandt van Rijn, Diego Velázquez o José de Ribera, quienes con mayor o menor intensidad conocieron y siguieron de cerca la obra del mayor pintor del claroscuro: Michelangelo Merisi da Caravaggio.

Durante un reciente viaje a Europa para fotografiar algunas obras del maestro Gregorio Cuartas en colecciones europeas, Carlos Tobón se cruzó en los Museos parisinos con los pintores del claroscuro y presintió en la expresión del tiempo, del espacio, de la luz y la sombra de sus obras, una visión cercana a la Memoria que los útiles de Leonardo, su padre ebanista, representaban para él.

Entre las sutilezas de la sombra que propone y la luz que define, entre claros y oscuros, en la representación de cada útil, Carlos construye el retrato de Leonardo: la piedra de amolar que devuelve a la luz el aceite utilizado para afinar su uso; la cera de abeja en bloque para hidratar el metal; los formones prestos para tallar una nueva forma; el cepillo cóncavo y convexo según la curvatura del modelo o la veta de la madera; la plomada, precisa, estilizada; los moldes con expresión de arte cubista; las brocas, inevitables y brillantes; las fresas, flores abiertas a la luz; los triscadores para torcer a uno y otro lado los filos dentados del serrucho; los compases exactos en la medida y en el arco; la hazuela con rastros de tiempo como segunda piel; los gramiles, marcadores de paralelas infinitas; el esmeril, las prensas, el mazo; todos, útiles que narran, a la manera del claroscuro, el retrato del ebanista.

Los útiles, representación del ebanista que les infundió vida, evocan la admiración, el respeto, el amor y los recuerdos que se cruzan en las esquinas de la Memoria. Frente a ellos se escucha la carpintería en acción, el murmullo del cepillo al acariciar la curva; el aroma penetrante de la cola o del tapón para curar heridas y teñir la madera; el aroma del aserrín que se acumula en los rincones. La Memoria estimula la unión entre el ebanista, el útil y la luz. Leonardo Tobón vive en la Memoria de Carlos Tobón, el retratista.

 

Saúl Álvarez Lara / 2018

EXPOSICIÓN

4 AGO

EXPOSICIÓN

11 AGO

EXPOSICIÓN

23 JUN - 29 JUL

IGNIS

EXPOSICIÓN

23 JUN

PROVINCIA, LUGAR DE PAZ

La oscuridad aguarda lenta, calma y tersa para transformarse en luz. La noche, con su magia interminable, da paso al día, para que luego el día, que nos cobija con su halo dorado, bondad del astro sol, llame con voz aterciopelada a su amiga: la luna, para que a su manera y con su susurro vele nuestro sueño para preparar una jornada más. Y así, pasan los días y las noches hasta la eternidad. 

Todo se va moviendo, termina para comenzar por una suerte divina: la Providencia.

Tati, como cariñosamente conocemos a María Patricia Córdoba, conoce muy bien el sentido de la Providencia, pues vive en su seno. Cuidado divino, provisión de Dios es el significado originario de este vocablo latín, que encierra en su amplio espectro la relación de nuestra fragilidad humana frente a la sabia naturaleza, al inmenso cosmos y su misterio indescifrable. Un concepto madurado por el tiempo y tras muchas capas de civilidad que no dejará de tener luz propia en medio de su interminable magia.

Providencia, lugar de paz, que es el nombre de esta exposición, recoge cinco series de obras que nos hablan

desde lo más profundo del ánima creativa de una mujer que sabe que orar para existir es lo mismo que crear para respirar. El diario de Isis, Humedales, Picnic, Los sueños de Uli y Providencia 6:15 a.m. son los nombres de cada una de las obras que están aquí y que necesariamente se conectan con un fuerte lazo que las convierte en bitácora y narración: el Tiempo. 

Así, Providencia, lugar de paz, es mucho más que un nombre para una muestra; es una declaración de sentidos sobre la relación del arte y la vida; un juego que recrea en el tiempo el amorío de la noche y el día. Arte y vida en Providencia son dos partes inalienables de la misma entelequia, tal como sucede con los amantes que se han jurado estar siempre y para siempre el uno al lado del otro, de frente mirándose cambiar, dos que son uno y que podrían, por qué no, llamarse Jose y Tati. 

Infinita gratitud, María Patricia, por dejarnos ver tu tiempo en tu adentro, por mostrarnos los colores de la mañana en Providencia y, en especial, las oraciones que tejen el mapa de tu vida.

Oscar Roldán Alzate

Director Extensión Cultural

Universidad de Antioquia

2018

EXPOSICIÓN

23 JUN

EL VUELO DEL ARTE

MI ABUELA VUELA

Activa, calmada, divertida, centrada, mirando el mundo y la realidad inmersa en él y contenida en ella misma. La realidad está perfectamente definida en ella, como en una obra suya: siempre mirando y mirándose; mirando afuera y sintiendo adentro, sintiendo afuera, pensando adentro. Lo que ha de ser en color, tal cual; lo que ha de ser en blanco y negro, así. Lo que es mejor no pintar no lo hace evidente, pero lo insinúa con sutileza.

Su flexibilidad mental y su capacidad de adaptación son sorprendentes. En ella todo tiene una razón, pero a la vida no le pide explicaciones: simplemente es, y su amor por la vida es infinito. Es una gran observadora. Ve lo que debe ver y lo otro lo deja pasar pues tiene claro que uno decide con qué se queda y qué no es con uno.

Como dibujándose su guión, ella, sabia como es, vive su presente, hablando o callando según lo sepa necesario; desesperando también, pues quien tiene la razón se vuelve desesperante. La verdad es casi siempre incómoda. Consciente de esto, si la razón lo amerita, insiste, insiste e insiste llevando a cabo su tarea. Metiendo a veces la pata pero acertando la mayoría (aunque tal vez lo equivocado sea un acierto más).

Tiene una capacidad infinita para sorprenderse y para disfrutar. Es una gozona ocupada en el bienestar tanto de ella como en general de los que la rodean y de la humanidad. Con las virtudes máximas del humor y la disposición a la risa. Su humor es íntimo, profundo, sincero y sabio; su inteligencia benévola e inocente, con una lenta rapidez para enfrentar las situaciones que resuelve riéndose –de ella y del que se atraviese– aguda y amablemente.

Inteligente para la vida, va cumpliendo con su papel de la mejor manera: siendo ella y creyendo en la gente que quiere. Va viviendo su verdad con la intención de hacer el bien y haciendo las cosas bien, actuando con una inmesurable sensibilidad que traspasa el cuerpo y el alma –que es amplia, nítida, profunda y transparente.

Ella es como un cuadro de ella misma: intemporal. El tiempo, que sin duda y afortunadamente ha pasado, no le ha hecho daño como a la mayoría. Su mirada se mantiene viva, su piel humectada y joven, la mente flexible y el cuerpo bailando, se disfruta la vida como estrenándola.

Intemporales su presencia y su actuar; esa impresionante capacidad de reinventarse siguiendo el impulso interno de su pasión y de su verdad. Empezó a pintar a una edad en la que la mayoría de la gente cree que el camino ya está marcado y que es inmutable. Ella no se sabe la vida, a ella la vida la sorprende. Así empezó a bailar también, hace tiempo, siguiendo lo que, hasta ahora, la hace sentir viva y feliz: el impulso sincero y profundo del tango, que ahora ocupa el espacio que antes ocupaba la pintura.

Silenciar el silencio que ha habido de su nombre en el arte todos estos años es importante, justo y necesario. Devolverle su obra tanto a ella como a quienes la conocen y presentarle su obra a quienes no la han disfrutado es tan emocionante como lo evidencia este libro, pues ver un conjunto de obras con un lenguaje tan original, propio y luminoso es un privilegio.

María José Mejía E.

EXPOSICIÓN

23 JUN

LAPSO DE TIEMPO

Del grafiti neoyorquino, del espacio perturbador que resumen millones de años y mezclas de culturas y tiempos. De la lámina de acero pintada, vuelta ya a pintar, vuelta a rayar, nacen mundos primitivos, que se ajustan y yuxtaponen en una inverosímil acción eterna como un castigo angustioso de hacer y deshacer creando nuevas realidades. Realidades mágicas, papeles, rasgos, insinuaciones de paisajes y soledades; mundos concretos con una carga espiritual que solo el artista puede darnos como nuevo alimento para los ojos, como nuevas metáforas visuales sacadas de lo íntimo, del ejercicio manual y espiritual que nos obliga a movernos en los términos en que solo la belleza es el objetivo, sólo la bondad de la vida y su trashumancia.

Alberto Sierra Maya

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