EXPOSICIÓN

23 JUN - 29 JUL

IGNIS

EXPOSICIÓN

23 JUN

PROVINCIA, LUGAR DE PAZ

EXPOSICIÓN

23 JUN

EL VUELO DEL ARTE

EXPOSICIÓN

23 JUN

LAPSO DE TIEMPO

EXPOSICIÓN

23 JUN - 14 JUL

SAQUITOS CON ENCANTO

Saúl Álvarez Lara

EXPOSICIÓN

7 ABR –  30 MAY

HILOS ATÁVICOS

Mónica Ramírez

Esta exposición de una artista de las cualidades humanas y creativas de Mónica Ramírez no puede dejar intacto a cualquier espectador que tenga la oportunidad de colocarse frente a ella; es a la vez una invitación y una provocación: pasar de la mirada a la visión, y adquirir la comprensión de la forma como esta sociedad y cultura nos nubla la posibilidad real de ver, opacando el entendimiento y el corazón, aletargando nuestra libertad y el vuelo extraordinario del espíritu.

El nombre que Mónica ha dado a su exposición en cierta manera la define: los hilos que forman el tejido de la vida, la red multidimensional en que existimos, referido aquí a lo ancestral, lo originario, lo heredado de un linaje de significados, afectos y desamores, de temores y vacíos, pero igualmente de esperanzas y mundos posibles.

Tal vez lo  más importante es el despertar de ese compromiso a través de esta forma de arte, que nos permite ver un mundo extraordinario de cuyo tejido de vida hacemos parte, el ansia de poder vivirlo en plenitud, entenderlo y disfrutarlo, recuperando, desde nuestra Ley de Origen, la forma armónica y posible de relacionarnos y el ansia desmedida de libertad que ello trae consigo, cuyo impedimento es, tal vez, el mayor atentado que una falsa visión del mundo ha producido en todos nosotros, ancestros e hijos.

La secuencia escultórica mostrando la mirada de ojos abiertos al paisaje natural y humanizado, abre la puerta a los rostros fragmentados, cuyas franjas de colores claro oscuros retoman la magia de las culturas primigenias y forman ese cordón umbilical con el origen, tejido de vida reincorporado a nuestro tiempo por algunas de las mentes más lúcidas de nuestro tiempo: la matriz de Max Planck y el universo participante de Wheeler, el orden implicado de David Bohn, el cerebro holográfico de Pribram, la matriz divina de Greg Braden, el tejido de vida de todos los pueblos originarios de Abya Yala, hoy conocida como América. Conectarnos con el origen es entender el destino y, sobre todo, la forma de estar en el mundo para llegar a ser verdaderos seres humanos, en una sociedad y cultura que perdió su rumbo, equivocó las formas equilibradas de relacionamiento, se llenó de temor e ira y comenzó a controlar, dominar, reducir, esclavizar, poseer sin medida, hasta someterse a la sin magia de un estar acumulativo, consumista, sin entender las sabias palabras del jefe indígena Seattle, quien en 1854  le advirtió a los legisladores de Washington: "El hombre no tejió la red de la vida, él es simplemente una de sus hebras. Cualquier cosa que él le haga a la red, se la está haciendo a sí mismo."

Por ello estas maravillosas obras de Mónica cumplen un papel fundamental: desde el arte y el corazón, antes que la limitada razón (dios de nuestro mundo), nos invitan a tomar conciencia de ese proceso de pasar del mirar al ver, de la superficie a la profundidad, de nuestro interior atemorizado, dominado y estremecido a la plenitud y la libertad. Son los rostros que abren sus ojos al asombro de cada momento de vida, o los cierran para admirar ese paisaje interior que entonces fluye, dominando la aterradora oscuridad del vacío; los coloras y geometrías, las palabras y signos que ornamentan los rostros y muestran los detalles que casi nunca percibimos, por ese consumo nuestro de miradas y tiempos que son aparentemente oro y no son nada, simple deambular fantasmal por la maravilla de un mundo vedado a las prisas y las negaciones; las cabezas partidas, cuya razón niega y separa al corazón, pero permite a quien permanece unido la mirada que los reúne en el espejo del sentido; las manos que hacen el lenguaje de la forma y los símbolos, movimiento que crea y articula, los paisajes de fondo que hacen la geografía sagrada de los orígenes. Todo ello aparece en esta exposición, en este camino del corazón, del arte vivo.

La invitación aquí es aprovechar esta senda iniciática para pasar del mirar al ver, reconstruir ese cordón umbilical con el origen, los ancestros, la existencia, nuestro estar en el mundo, detenernos en el sin tiempo del espíritu y no pasar inadvertidos; degustar estas gotas de asombro y belleza, para tomar conciencia y provocarnos la vida.

EXPOSICIÓN

7 ABR –  30 MAY

FRAGMENTOS DE LA MEMORIA

Germán Benjumea Zapata.  

En  la actualidad,  los artistas se  desenvuelven en variados  escenarios que tienen relación   directa con su quehacer plástico.   Esto ayuda para su designación de artista   creador. Hoy no se concibe a un artista nombrado   genio, ya que los procesos de indagación y desarrollo de  cada una de los proyectos se formalizan a la luz de una investigación  seria y profunda donde intervienen elementos como: la formación universitaria,   los procesos combinados, el trabajo en colaboración, etc. Es un profesional que   a partir de entornos, actividades o escenarios inherentes al acontecer circundante formaliza  su proyecto. Es el caso del Maestro en Artes Visuales Germán Benjumea Zapata, quien nos presenta   su exposición FRAGMENTOS DE LA MEMORIA.

La   muestra   de Germán   es el resultado      de un proceso de indagación,   que se originó desde el aprendizaje   individual, mejorado con la formación académica  profesional y hoy presentado como agente constructor de  conocimiento dentro de las disciplinas que tienen que ver  con las artes.

Éste  ejercicio    abordado desde  una visión simple  en el tema, pero con  una buena factura en el  desarrollo de las formas, el  color realzado con el dibujo, una  paleta que nos lleva a unos momentos  de ensoñación y los elementos bien dispuestos  dan cuenta de una pintura de carácter representativo,  que no tiene otro fin que mostrarnos unos espacios vividos  y contemplados por su autor, una manera de encontrarse con su  entorno y las relaciones que derivan de él.

Al   artista   no le interesa   los lenguajes pomposos   de la construcción pictórica  contemporánea del arte, solo      le importan las representaciones simples   e identificables por el espectador, una pintura   no incluida desde las acepciones contemporáneas del   arte pero que si tiene importancia desde los conceptos  iniciales artísticos, hoy revaluados por muchos y más importante  aún desde el del mercado de las artes. Acerquémonos entonces, a la  mirada de un profesional de las artes y contemplemos su pintura, sin  indumentarias ostentosas.

 

DEL CAOS A LA CREACIÓN

Gonzalo Moreno.
Esta es la historia

Del universo y el hombre, desde lo más sublime,
Él se manifiesta y cambios erráticos
E impredecibles pueden suceder:

“El mazo de Caín rompe el cráneo del hermano”,

-nada queda-
Solo un sinsabor inexplicable
Que congela los huesos.
Una gota, otra y otra más…
Firmamentos se constelan,
Otrora vacío y muerte.
Peces como lunas en mares y cielo;
Habitan el alma enferma,
Del hombre aniquilado
Por la soberbia.

ESPECTADORES “Serie 2”

Luz Marina Garcés Sierra

Los personajes de la obra de Luz Marina Garcés están de espaldas a nosotros, que somos los destinatarios de la obra, y observan lo que tienen frente a ellos. Si miramos con atención, no sucede nada, no existe ningún acontecimiento especial. Pero eso es precisamente un aspecto conceptual destacado de su pintura: el mundo en sí mismo es un espectáculo. Si nuestra vida transcurre con más intensidad en lo ordinario, en lo cotidiano, entonces no es en lo extraordinario que encontramos los momentos más vigorosos, sino en el ocurrir llano del mundo, que ahora la presente obra lo convierte en acaecimiento.

Si en la pintura el espectador representa un papel fundamental, en las fotografías que acompañan la exposición la conciencia del papel del receptor se acrecienta aún más. Unos nuevos espectadores ya no contemplan el mundo, contemplan el cuadro que en las fotografías crean un juego triple: mundo, espectadores y, de nuevo, más espectadores. O sea que los primeros espectadores observan el mundo, y los de las fotografías, ya lo que hacen es mirar el arte, examinar la pintura. Es indudable que el papel del espectador que aquí se resalta, tiene un momento crucial en la estética contemporánea; es decir, estamos hablando de una estética de la comunicación. Con la importancia del espectador en la contemporaneidad, aproximadamente desde finales de los sesenta, estamos hablando de una estética de la recepción. De ahí la importancia que una obra como esta nos plantee en forma concreta la necesaria notoriedad del contemplador actual.

La obra de arte tiene un valor en sí, lo que se considera su estructura, pero nosotros como espectadores, y de acuerdo a nuestro recorrido vivencial e intelectual, hacemos una lectura específica para nosotros: nos la apropiamos. El esqueleto de la estructura lo hacemos carne en nuestra conciencia. No tiene, pues, la obra una significación unívoca, pero tampoco podemos hacer de ella lo que impunemente deseamos, pues caeríamos en la arbitrariedad. Pero para la obra de Luz Marina Garcés el mundo no existe sin quien lo admira, y el espectador que a su vez, y desde la fotografía, mira a los otros receptores. Si ya la estructura de la obra no es independiente de su fruidor, sino que lo incluye, encontramos ahí el grado de complejidad que la obra exhibe.

En todas las obras encontramos una serie de espectadores que se congregan para la observación del mundo. La diversidad de usuarios de la contemplación queda aún más amplia cuando encontramos variedad de género, edad y clase. Llegamos así al “acorde polifónico de todos los estratos” no sólo en el sentido que la obra tiene para develarnos sino en la heterogeneidad de los perceptores. En la obra, los espectadores están sobre una misma línea de observación y dirección, pero es claro que todos conservan su propio ser, y aún siendo niños o adultos, conservan sus propias experiencias.

SALA TALLERES DE ENVIGADO

EXPOSICIÓN
3 FEB – 1 ABR

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FEB – MAR

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3 FEB – 1 ABR

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3 FEB – 31 FEB

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