
En la noche más profunda nació la Luz.
Lenis Augusto Agudelo
Luis Fernando Monsalve
En un establo, lo frágil tomó forma y el misterio se ofreció al mundo como un niño. Allí ocurrió el gesto que transforma todo: lo eterno se hizo íntimo, lo infinito asumió un instante.
Esa noche abrió un modo distinto de comprender la existencia. La oscuridad se convirtió en umbral, en territorio donde la vida afina su llegada y la esperanza adquiere cuerpo. La sombra, lejos de apagar, prepara. En su profundidad, el mundo vuelve a pronunciarse.
El pesebre, en esta exposición, se lee como un lenguaje. La noche se manifiesta como taller de sentido: espacio donde la vulnerabilidad germina en belleza y donde el silencio sostiene lo que aún busca nacer.
Cada Nochebuena reitera la intuición primera: el universo guarda la forma de un pesebre. La vida surge en lo sencillo, en lo que pide cuidado, en la intimidad de un amanecer que apenas se devela. En el Niño de Belén, el Creador confía en la humanidad y siembra su luz en nuestra propia oscuridad.
Mirar la noche con atención vuelve a inaugurar el mundo. Cada sombra abre un comienzo, cada comienzo, una promesa. Y así como la Sagrada Escritura afirma que “la luz resplandece en la oscuridad” y la oscuridad no la detiene, la figura del Niño, nacido en la hondura de una noche vigilante, recuerda que toda sombra guarda un alumbramiento y que la vida, cuando encuentra acogida, vuelve a encarnarse.
Andrés Galeano


Grabado y Literatura
Grabadores de domingo
No se trata de literatura acompañada por grabados, como ocurrió durante siglos. Tampoco hablamos de imágenes al servicio de un texto. Aquí no nos referimos a un modo de reproducción ni a un recurso editorial, sino a un modo de pensamiento y de expresión.
Si bien el grabado encuentra su origen en la voluntad de difundir las obras de arte, multiplicar imágenes y hacerlas circular, el propósito de esta exposición no es revisar la tradición del libro ilustrado. Lo que aquí interesa es la huella que la literatura deja en la imaginación del artista, la forma en que un texto se transforma en gesto, en superficie, en marca.
Hablamos, entonces, de grabado de creación: un espacio donde la lectura se vuelve materia y donde la obra no ilustra; interpreta, desplaza y reescribe aquello que proviene de la palabra.
Mireille de Lassus

Elogio a la irrelevancia
Santiago Marzola
Marzola construye una poética del asombro, una exploración paciente sobre el misterio de lo visible. Cada imagen afirma que todo encuentra su modo de aparecer, una forma de existir que se ilumina cuando se le concede atención. En su obra, el tiempo se posa, el espacio dispone, y lo humano, esa leve insistencia en permanecer, se manifiesta como un hilo secreto que une la mirada con el mundo.
Esta bitácora visual convierte el suceso cotidiano en evidencia, en acto de presencia. El gesto común adquiere sentido pleno al ser reconocido: es la fe en lo real, la certeza de que la belleza surge del encuentro con quien mira.
La cotidianidad retratada, en su aparente irrelevancia, se convierte en el cuerpo vivo de una obra que continúa expandiéndose, porque su materia es el mundo, y el mundo, en su persistencia silenciosa, siempre está comenzando. En ese comienzo incesante, lo mínimo revela un horizonte insospechado: Nada, y sin embargo Todo, como si cada gesto humilde contuviera la clave de una vastedad que solo se entrega a quien sabe detener la mirada.
Andrés Galeano

Sede ATENEO Álvaro Arango Gaviria
Bi_AM
BIENAL INTERNACIONAL DE ARTE DE ANTIOQUIA Y MEDELLÍN
La Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín – BiAM 2025 se inspira en el legado de las históricas Bienales de Coltejer (1968, 1970, 1972) y de Medellín (1981), retoma su fuerza transformadora y se vincula con las realidades sociales, culturales y ambientales del presente.
Su eje curatorial, “El arte, una ventana a la libertad” plantea una reflexión del concepto de libertad como una energía vital que nace del territorio, de la memoria compartida y de los cuerpos que lo recorren. Este concepto dialoga con el legado poético de Epifanio Mejía, quien en su Canto Antioqueño —más tarde convertido en el himno de Antioquia— evocó la libertad como la esencia natural de la vida en estas montañas, que sigue vigente.
La BiAM es un laboratorio expandido donde conviven la experimentación estética, el diálogo comunitario y la reflexión política, configurando un mapa diverso de prácticas artísticas contemporáneas en espacios convencionales e no convencionales de Medellín y Antioquia.
La bienal está aquí.

Ars Antiqva
El sonido como materia del tiempo
Explorar esta exposición es adentrarse en un territorio donde el sonido se transforma en forma, pensamiento y memoria.
Los instrumentos musicales aquí reunidos son cuerpos resonantes que expresan una sensibilidad, una manera de habitar el tiempo. Cada flauta, cada cuerda, cada percusión manifiesta cómo distintas épocas comprendieron el espacio, la belleza y la emoción. En ellos vibra lo invisible: aquello que emerge cuando el aire se vuelve música.
El Grupo Ars Antiqva, fundado en Medellín en 1985 por Jorge Gaviria, Mauricio Gaviria, Rodrigo Henao y Álvaro López de Mesa, ha trazado una senda singular: la interpretación histórica entendida como un acto de conocimiento y de sensibilidad. Su diálogo con la música de la Edad Media, el Renacimiento, el Barroco temprano y las creaciones contemporáneas para instrumentos antiguos aviva la presencia del pasado, hace audible su respiración en el presente. En ese tránsito, la historia se vuelve experiencia viva, tiempo que respira.
Exponer esta colección en Jericó afirma la continuidad entre arte, naturaleza y escucha. Los instrumentos son semillas sonoras, fragmentos de una materia viva que conversa con el aire, el paisaje y la memoria colectiva.
Escucharlos, incluso en su quietud, es reconocer que el sonido encarna una forma de existencia efímera y esencial. Cada instrumento guarda en su cuerpo el eco de quien lo tocó, el aliento de quien lo imaginó. En ellos, el tiempo se vuelve música. Tal vez esa sea la tarea del arte: recordarnos cómo escuchar de nuevo lo que la prisa del presente disuelve.
Curaduría Museo MAJA


















